El patrimonio histórico y cultural de México continúa regresando al país. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum informó que desde 2024 se han recuperado más de 3 mil bienes culturales que permanecían fuera del territorio nacional, algunos de ellos resguardados en museos de cuatro países.

Durante la conferencia ‘La Mañanera del Pueblo’, Joel Omar Vázquez Herrera, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dio a conocer que hasta el momento han sido repatriadas un total de 3 mil 716 piezas.

De acuerdo con los datos presentados por el funcionario, la mayoría de los bienes recuperados se encontraban en Estados Unidos con 3 mil 369 piezas, mientras que 174 estaban en Italia, 133 en Canadá y siete más en España.

El INAH dio a conocer los avances en la recuperación de patrimonio nacional durante la conferencia presidencial / Videos DMC

Repatriación de bienes culturales aumenta durante las últimas administraciones

Durante su participación, el director general del INAH presentó un comparativo sobre la recuperación de patrimonio mexicano durante distintos gobiernos.

En el sexenio del exmandatario panista, Felipe Calderón, fueron repatriadas 5 mil 479 piezas, mientras que durante la administración de Enrique Peña Nieto se recuperaron 351 piezas arqueológicas e históricas.

Por su parte, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la cifra llegó a 14 mil 162 bienes recuperados.

Ante estos resultados, Vázquez Herrera señaló que desde el inicio de la llamada transformación, México acumula un total de 17 mil 878 bienes arqueológicos, históricos y etnográficos repatriados.

Estas son algunas de las piezas que volvieron a México

Entre las piezas recuperadas recientemente destaca un cráneo cubierto de celas de turquesa, una pieza originaria de la región que actualmente corresponde a Puebla y Oaxaca, la cual fue devuelta desde Países Bajos.

El cráneo mixteca forma parte de las piezas que volvieron al territorio mexicano / Redes

El objeto pertenece a la cultura mixteca y fue identificado como el cráneo masculino de un adulto de entre veinticinco y treinta años.

Antes de regresar a México, esta pieza permanecía en exhibición en el Museo de Etnología de Leiden en los Países Bajos. Cuenta con una decoración elaborada con turquesa, concha, jadeíta y cuarzo, además de una iconografía de serpiente correspondiente al periodo posclásico tardío (1200-1521 d.C.).

Actualmente, el cráneo se encuentra exhibido en la villa de Tututepec, en la costa oaxaqueña.

Panel maya y escultura mexica regresan desde Nueva York

Dentro de los bienes recuperados también se encuentra un panel labrado procedente de Nueva York y originario de la zona de Yaxchilán, Chiapas.

La pieza pertenece a la cultura maya y corresponde al periodo clásico tardío (600-900 d.C.). En ella aparece representado el pájaro jaguar, gobernante de Yaxchilán y una figura importante dentro del poder político maya del siglo VIII.

El monumento destaca por su valor epigráfico, ya que está compuesto por 24 bloques de glifos. La escena representa una función política y propagandística relacionada con la legitimación de vínculos de subordinación y poder.

Además, fue recuperada una escultura mexica proveniente de Nueva York. La pieza fue elaborada en roca basáltica mediante técnicas de talla, bajorrelieve y labrado.

La representación corresponde a un personaje adulto con expresión adusta, boca abierta, orejas circulares y braguero. Conserva restos de pigmento rojo en la región cefálica y pertenece al periodo posclásico tardío (1200-1521 d.C.).

También regresó patrimonio documental histórico

El INAH también destacó la recuperación del Manual de ceremonias de la provincia de Santo Evangelio de México, según el orden del capítulo general de Roma.

Las piezas repatriadas serán conservadas y exhibidas en espacios culturales mexicanos / INAH

El documento contiene información relacionada con las prácticas religiosas de la orden franciscana en la Nueva España y fue impreso en la Ciudad de México a inicios del siglo XVIII.

El manual fue decomisado por la Policía Federal Argentina y su análisis fue realizado por especialistas de la Biblioteca Nacional de Antropología.