La historia reciente de Argentina perdió este domingo a una de sus figuras más representativas. Taty Almeida, referente histórica del movimiento de derechos humanos y presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, murió a los 95 años, dejando un legado que marcó a varias generaciones dentro y fuera de su país.

A lo largo de décadas, Almeida se convirtió en una presencia constante en marchas, actos conmemorativos y actividades vinculadas con la defensa de los derechos humanos. Su voz acompañó numerosas causas relacionadas con la búsqueda de justicia y el reclamo por las víctimas de la represión política ocurrida en Argentina durante los años setenta.

La noticia de su fallecimiento fue confirmada por familiares, personas cercanas y por la organización que encabezaba. Posteriormente, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora emitió un comunicado para informar oficialmente sobre el deceso de su presidenta.

Taty Almeida dedicó gran parte de su vida a la defensa de los derechos humanos y a la búsqueda de justicia en Argentina./ AFP

"A las 19.20 del 14 de junio falleció en el Hospital Italiano nuestra querida Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora".

De acuerdo con información difundida por su entorno, Almeida permanecía internada en el Hospital Italiano y había sido sedada poco antes de su muerte debido al delicado estado de salud que enfrentaba durante los últimos días.

¿Cómo nació la lucha que convirtió a Taty Almeida en un símbolo?

Antes de transformarse en una de las principales referentes de los derechos humanos en Argentina, Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, nombre con el que fue registrada al nacer, desarrolló su vida profesional como docente.

Sin embargo, su destino cambió radicalmente tras la desaparición de su hijo, Alejandro Martín Almeida, trabajador de la agencia informativa Télam. El joven fue secuestrado en junio de 1975 por la organización parapolicial conocida como la Triple A, hecho que impulsó a Almeida a incorporarse a los movimientos que exigían respuestas sobre las víctimas de la violencia política.

La activista se convirtió en una de las voces más reconocidas de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia./ AFP

Con el paso del tiempo, aquella búsqueda personal se transformó en una causa colectiva. Su participación dentro de las Madres de Plaza de Mayo la convirtió en una de las figuras más reconocidas del movimiento y en una defensora permanente de las políticas de memoria y justicia.

El legado que dejó más allá de una generación

Tras las diferencias internas que surgieron dentro del organismo, Almeida continuó su militancia desde la Línea Fundadora, agrupación que terminó presidiendo y desde la cual mantuvo una intensa actividad pública hasta sus últimos años.

Su figura logró trascender coyunturas políticas y gobiernos, convirtiéndose en un referente para organizaciones sociales, académicas y defensoras de derechos humanos. La noticia de su muerte generó mensajes de reconocimiento provenientes de distintos sectores que destacaron su perseverancia y compromiso.

Taty Almeida transformó el dolor por la desaparición de su hijo en una causa que marcó la historia reciente de Argentina./ AFP