Naomi Osaka volvió a convertir su ingreso a la cancha en uno de los momentos más comentados de Wimbledon 2026. La japonesa, quien días atrás deslumbró con un llamativo kimono inspirado en la película Kill Bill, apareció este miércoles con un nuevo atuendo completamente blanco que volvió a captar la atención de fotógrafos, aficionados y especialistas en moda antes de disputar su partido de segunda ronda.

El conjunto incluía un amplio cinturón tipo obi, una larga cola que se extendía detrás de ella y una chamarra tipo bomber con detalles florales, elementos que mantuvieron la inspiración en la vestimenta ceremonial japonesa sin romper el tradicional código de vestimenta completamente blanco que exige Wimbledon.

Así salió Osaka a Wimbledon | AP

De un kimono inspirado en Kill Bill

El nuevo diseño fue una reinterpretación del espectacular atuendo que Osaka presentó en la primera ronda, cuando rindió homenaje al personaje O-Ren Ishii, interpretado por Lucy Liu en Kill Bill. Ambos looks fueron desarrollados junto con la diseñadora japonesa Hana Yagi y el director creativo Marty Harper, quienes han buscado fusionar la tradición japonesa con la alta costura y el deporte.

A diferencia del primer conjunto, elaborado con textiles reciclados de antiguos kimonos y vestidos ceremoniales japoneses, el nuevo look apostó por una silueta más minimalista, inspirada en un vestido de novia occidental, aunque manteniendo el cinturón tradicional japonés como pieza central del diseño.

Osaka gana dentro y fuera de la cancha

Naomi Osaka con su hermoso vestido | AP

Después de desfilar hacia la Cancha 2 y retirarse la cola del vestido para comenzar el calentamiento, Osaka dejó claro que el espectáculo no solo estaba en su vestimenta. La japonesa venció con autoridad a la rusa Anastasia Gasanova por parciales de 6-3 y 6-2 para avanzar a la tercera ronda del torneo.

Al finalizar el encuentro, Osaka explicó que simplemente busca "variar un poco" con sus apariciones y disfrutar la creatividad que le permite Wimbledon. Además, confesó que tenía un motivo especial para seguir avanzando en el torneo: permanecer en Londres para celebrar el tercer cumpleaños de su hija Shai, evitando tener que regresar antes de tiempo.

Naomi Osaka posa con su trofeo del Abierto de Australia | EFE