El mundo literario enfrenta una nueva polémica relacionada con el uso de la inteligencia artificial (IA), luego de que la novela corta Donde el agua trabaja, escrita por el peruano David Silva Rojas y ganadora de la primera edición del Premio de Novela Almadía-Arrufat, fuera señalada por presuntamente haber sido elaborada casi en su totalidad mediante herramientas tecnológicas. La controversia provocó que la editorial mexicana Almadía, originaria de Oaxaca, decidiera suspender temporalmente la campaña de promoción del libro mientras analiza los señalamientos y reúne más información.
&format=webp)
¡Alerta! Usar inteligencia artificial por 10 minutos podría afectar tareas complejas
El caso comenzó después de que una investigación del diario español El País reportara que un análisis realizado con el programa Pangram, una herramienta diseñada para detectar posibles textos generados con inteligencia artificial, atribuyó 99% de la novela a esta tecnología. La revelación generó cuestionamientos debido a que las bases del certamen literario prohibían expresamente utilizar herramientas de IA para elaborar las obras participantes.
¿Por qué acusan a la novela ganadora del Premio Almadía-Arrufat de haber sido escrita con IA?
La controversia gira alrededor de Donde el agua trabaja, una novela corta que cuenta la historia de una joven que abandona su comunidad para trabajar en una hacienda vinícola de Ica, Perú. La obra fue seleccionada como ganadora del Premio Almadía-Arrufat y comenzó a recibir promoción internacional después de su publicación, con actividades previstas en diferentes países de habla hispana.
De acuerdo con la investigación periodística citada, el texto fue sometido a una revisión mediante Pangram, herramienta que analiza patrones de escritura para estimar la probabilidad de que un contenido haya sido generado mediante inteligencia artificial. El programa arrojó un resultado de “99 por ciento”, cifra que despertó sospechas sobre el origen de la novela y puso bajo cuestionamiento la autenticidad de una obra reconocida por un jurado internacional.
El señalamiento adquirió mayor relevancia porque el reglamento del Premio Almadía-Arrufat prohíbe el uso de inteligencia artificial en las obras presentadas. De confirmarse una infracción a las bases, el caso podría representar un problema para la legitimidad del reconocimiento. No obstante, hasta la información disponible, no se ha demostrado de manera concluyente que David Silva Rojas haya utilizado IA para escribir su novela, por lo que la acusación continúa siendo materia de revisión.
¿Quién es David Silva Rojas y cuánto dinero ganó con el premio?
David Silva Rojas es un escritor y abogado peruano nacido en 1981, cuya novela fue seleccionada como ganadora de la primera edición del Premio de Novela Almadía-Arrufat, certamen impulsado por la editorial mexicana para ampliar su presencia entre autores y lectores de habla española.
El reconocimiento fue anunciado el 24 de julio de 2026, después de la deliberación de un jurado integrado por tres escritoras reconocidas internacionalmente: Cristina Rivera Garza, de México; Selva Almada, de Argentina, y Mónica Ojeda, de Ecuador. Las integrantes coincidieron de manera unánime en premiar la obra del autor peruano.
El fallo destacó la “calidad narrativa” de la novela por “su gran pericia técnica y el uso de una prosa depurada para construir una atmósfera envolvente”, además de “la exploración minuciosa del paisaje andino, la memoria colectiva y la complejidad de las relaciones humanas en un entorno rural”.
El premio contempla una cantidad de 20 mil euros, aproximadamente 400 mil pesos mexicanos, además de la publicación y difusión internacional de la obra. Precisamente por tratarse de un reconocimiento económico y editorial de esta magnitud, las sospechas sobre el posible uso de inteligencia artificial generaron una discusión sobre los mecanismos utilizados para evaluar la originalidad de los textos que participan en concursos literarios.
¿Qué respondió Almadía sobre las acusaciones contra David Silva Rojas?
A través de un comunicado difundido en redes sociales, Almadía defendió inicialmente la confianza depositada en el escritor peruano, al señalar que el autor había declarado formalmente que su obra no fue elaborada con herramientas de inteligencia artificial.
La editorial aseguró que “no tenemos elementos para desconfiar de la palabra” del autor, quien, según explicó, se comprometió mediante su firma a no utilizar este tipo de tecnología durante la elaboración de la novela.
También sostuvo que durante la lectura y evaluación de la obra, ni las integrantes del jurado ni el equipo editorial detectaron características que les hicieran sospechar de una posible intervención de inteligencia artificial.
“Nos pareció que se hubiera usado esa tecnología. Nos acercamos a la obra en su conjunto, atendiendo a su voz, su construcción y los sentidos que abre. Nuestra mirada reúne experiencia, sensibilidad e interpretación, dimensiones que consideramos esenciales en el encuentro con la literatura”.
La postura de Almadía también plantea una preocupación sobre el papel que podrían adquirir los programas de detección automática dentro del mundo editorial, particularmente cuando sus resultados pueden afectar la reputación de un escritor y generar cuestionamientos sobre la autenticidad de su trabajo.

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)