El uso de la inteligencia artificial (IA) para resolver tareas, redactar textos o encontrar respuestas se ha vuelto cada vez más común; sin embargo, una investigación difundida por la Universidad de California advierte sobre posibles efectos en el desempeño posterior de las personas al enfrentar actividades complejas.

El estudio pone sobre la mesa una pregunta importante: ¿depender de la IA para realizar una actividad puede dificultar el trabajo mental cuando toca resolver un problema sin ayuda? La preocupación se centra en cómo estas herramientas pueden cambiar la manera en que las personas analizan información, desarrollan ideas y buscan soluciones.

La discusión no significa que utilizar inteligencia artificial sea perjudicial en todos los casos. El punto está en distinguir entre emplearla como apoyo para aprender y dejar que haga por completo el trabajo que requiere razonamiento, concentración y toma de decisiones.

La investigación evaluó ejercicios de fracciones y comprensión lector / Pexels

¿Qué pasa cuando retiran la IA?

La investigación analizó cómo el acceso a ChatGPT podía influir en la concentración, los errores y la persistencia ante problemas complejos. Brian Christian, investigador de la Universidad de California en Berkeley y participante en el estudio, señaló que las herramientas creadas para facilitar el trabajo también pueden producir efectos contraproducentes.

Según los investigadores, acostumbrarse a recibir respuestas en segundos podría hacer que el esfuerzo de razonar por cuenta propia parezca más lento y menos eficiente. Para analizar este comportamiento, el equipo reclutó a mil 222 participantes en línea y diseñó varias pruebas. El objetivo fue observar si utilizar una herramienta de IA modificaba la capacidad de las personas para mantener la atención y continuar trabajando cuando la ayuda desaparecía.

Participantes tuvieron dificultades al perder la ayuda de la IA / Pexels

Los investigadores diseñaron tres experimentos controlados. En los dos primeros, grupos de 354 y 667 personas resolvieron problemas básicos de fracciones. Unos trabajaron solos y otros tuvieron acceso a ChatGPT. Quienes usaron la IA obtuvieron mejores resultados al principio, pero al retirarles la herramienta después de 12 ejercicios, su rendimiento cayó casi de inmediato.

La IA y su efecto inmediato en las personas

En la fase final sin ayuda, el grupo que había dependido de la IA resolvió correctamente solo el 57 por ciento de los problemas, frente al 73 por ciento de quienes nunca la usaron. Muchos de los usuarios de ChatGPT empezaron a cometer errores o simplemente abandonaron las preguntas.

Personas recurren a la IA para resolución de labores cotidianas / Redes Sociales

Un tercer experimento con 201 personas utilizó un ejercicio de comprensión lectora. El patrón se repitió: al quitarles el asistente de inteligencia artificial, los participantes persistieron menos y acertaron menos respuestas que el grupo de control.

Una ayuda que resulta contraproducente

“Creamos estos sistemas para que sean útiles, pero ¿nos están ayudando realmente? Paradójicamente, demostramos que a menudo nos ayudan de maneras que resultan contraproducentes”, señaló Brian Christian.

Los autores advierten que acostumbrarse a respuestas inmediatas hace que el esfuerzo mental propio se sienta lento e ineficiente. El estudio no afirma que el daño sea permanente ni que la IA deba prohibirse. Sí muestra un efecto claro y rápido: después de una sesión breve, la capacidad de enfrentar problemas sin asistencia se debilita.

Estos resultados abren el debate sobre cómo integ estas herramientas sin impactar negativamente las habilidades básicas en la educación y las labores diarias.