La Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió las alertas por los bajos niveles de actividad física entre adolescentes de todo el mundo, una situación que podría tener consecuencias importantes para su salud a largo plazo. De acuerdo con un informe sobre las tendencias de ejercicio entre jóvenes de 11 a 17 años, 86% no reportó actividad física los siete días de la semana durante 2025, lo que refleja las dificultades para incorporar el movimiento a la vida cotidiana.

Los resultados forman parte del informe “Una generación que se pierde: tendencias globales en la actividad física de los adolescentes, 2010-2025”, el cual señala que, a pesar de los esfuerzos internacionales para promover hábitos saludables, los indicadores prácticamente no han mejorado durante los últimos 15 años. La falta de espacios seguros, las dificultades para practicar deportes y los estilos de vida cada vez más vinculados con las pantallas aparecen entre los factores que pueden influir en este problema.

La OMS también advirtió que las adolescentes registran menores niveles de actividad física que los varones, una diferencia que evidencia la necesidad de impulsar estrategias que permitan a niñas y jóvenes acceder a más oportunidades para ejercitarse. El organismo considera fundamental promover estos hábitos desde edades tempranas, ya que mantener una vida activa contribuye al bienestar físico y mental.

La OMS advierte sobre la falta de actividad física entre adolescentes de 11 a 17 años / Magnific

¿Qué revela la OMS sobre el sedentarismo en adolescentes?

El informe internacional muestra que la actividad física continúa siendo insuficiente entre buena parte de la población adolescente. Según los resultados presentados, 86% de los jóvenes declaró haber realizado actividad física en menos de siete días durante 2025, mientras que solamente 14% aseguró mantenerse activo todos los días de la semana.

En promedio, los adolescentes reportaron actividad física durante 2.7 días por semana, una cifra que refleja la distancia entre los hábitos actuales y las recomendaciones internacionales para mantener una vida saludable.

La OMS señaló que esta situación no es reciente, pues los indicadores analizados muestran una tendencia prácticamente sin cambios desde 2010, pese a las campañas y programas desarrollados en diferentes países.

Solo 14% de los adolescentes reportó mantenerse activo los siete días de la semana / Magnific

“Los hallazgos apuntan a una falta de progreso global en los últimos 15 años, con los niveles de actividad física prácticamente sin cambios desde 2010”, subraya.

El organismo considera que la ausencia de avances representa un desafío para las autoridades sanitarias y educativas, especialmente porque la adolescencia es una etapa importante para desarrollar hábitos que pueden mantenerse durante la vida adulta.

¿Cuánto ejercicio deben realizar los adolescentes según la OMS?

La OMS recomienda que niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años realicen un promedio de al menos 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada a vigorosa a lo largo de la semana.

Esto puede incluir actividades como caminar a paso rápido, correr, andar en bicicleta, nadar, bailar o practicar deportes, siempre de acuerdo con las capacidades y condiciones de cada persona.

La OMS recomienda un promedio de 60 minutos diarios de actividad física para adolescentes / Magnific

Además, recomienda incorporar actividades vigorosas y ejercicios que fortalezcan músculos y huesos al menos tres días por semana, debido a sus beneficios para el desarrollo físico.

No es necesario realizar toda la actividad en una sola sesión. El movimiento puede distribuirse durante el día mediante juegos, actividades recreativas, clases de educación física o desplazamientos activos.

La recomendación también destaca que realizar algo de actividad física es mejor que no hacer ninguna, por lo que quienes actualmente llevan una vida poco activa pueden comenzar con periodos cortos y aumentar gradualmente su duración e intensidad.

¿Por qué las adolescentes realizan menos actividad física?

Uno de los hallazgos del informe es la diferencia en los niveles de actividad física entre niñas y niños. Según los datos presentados, 28% de las adolescentes se encuentra dentro del grupo identificado con menor actividad, frente a 22% de los varones, de acuerdo con el indicador específico utilizado en el estudio.

La desigualdad también aparece cuando se analiza la frecuencia de ejercicio: solamente 11% de las niñas afirmó realizar actividad física todos los días, mientras que entre los niños la proporción fue de 17%.

Estas diferencias pueden estar relacionadas con distintos factores sociales y ambientales, como las oportunidades para practicar deportes, la disponibilidad de instalaciones, las condiciones de seguridad y las expectativas sociales sobre la participación de niñas y jóvenes en actividades físicas.

La OMS advierte que no existe una explicación única para la falta de movimiento, por lo que las soluciones deben considerar las condiciones particulares de cada comunidad.

En este sentido, resulta importante que las escuelas, los gobiernos y las familias promuevan entornos donde todas las personas adolescentes puedan realizar actividades recreativas y deportivas sin enfrentar barreras económicas, sociales o de seguridad.

¿Qué enfermedades puede provocar la falta de actividad física?

La inactividad física es considerada un factor de riesgo para diferentes enfermedades crónicas, entre ellas los padecimientos cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.

Aunque estas enfermedades pueden desarrollarse por múltiples causas, mantener hábitos activos desde la infancia y la adolescencia ayuda a reducir diversos riesgos y favorece una mejor condición física.

El ejercicio regular también contribuye a fortalecer los músculos y huesos, mejorar la capacidad cardiovascular y mantener un funcionamiento saludable del organismo.

Además de los beneficios físicos, la actividad puede favorecer el bienestar emocional, la calidad del sueño y algunos aspectos de la salud mental y el aprendizaje. Por esta razón, la OMS insiste en que fomentar el movimiento durante la adolescencia debe considerarse una prioridad de salud pública, especialmente en un contexto donde las actividades sedentarias ocupan una parte importante de la rutina diaria.

¿Las pantallas influyen en el sedentarismo de los adolescentes?

El informe identifica distintos factores que pueden limitar las oportunidades para realizar ejercicio, entre ellos los estilos de vida cada vez más basados en pantallas, que incluyen actividades prolongadas frente a teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos.

Sin embargo, la OMS aclara que el problema no puede atribuirse exclusivamente al uso de tecnología, pues también influyen las características de las ciudades, los sistemas de transporte y la disponibilidad de espacios para practicar actividades físicas.

Por ejemplo, vivir en una comunidad sin parques seguros, banquetas adecuadas o instalaciones deportivas puede dificultar que los adolescentes salgan a caminar, anden en bicicleta o participen en actividades recreativas.

También intervienen las condiciones económicas de las familias, los horarios escolares y las oportunidades de acceso a programas deportivos comunitarios. Por ello, las estrategias para reducir la inactividad física deben ir más allá de recomendar menos tiempo frente a una pantalla y enfocarse en crear condiciones que faciliten el movimiento durante la vida diaria.

OMS advierte que ningún país avanza lo suficiente para cumplir la meta de 2030

Uno de los señalamientos más preocupantes del informe está relacionado con los compromisos internacionales para disminuir la inactividad física. La OMS advirtió que los avances actuales resultan insuficientes para alcanzar el objetivo mundial de reducir este problema hacia 2030.

“Ningún país va por buen camino para cumplir el objetivo global de reducir 15 por ciento la inactividad física para 2030 y, sin una acción acelerada, se prevé que se mantenga sin cambios durante el resto de la década”, afirma.