La atención sanitaria internacional sigue puesta en Irkutsk, Siberia, después de la muerte de una trabajadora de un instituto especializado en peste y otros patógenos. Aunque Rusia asegura que no existe riesgo epidémico, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y autoridades de otros países mantienen seguimiento sobre el caso y han solicitado más información para esclarecer qué ocurrió.

El episodio comenzó tras el fallecimiento, el 2 de octubre de 2026, de una mujer de 28 años que trabajaba en el Instituto de Investigaciones Antiplaga de Irkutsk y el Lejano Oriente. Las autoridades rusas sostienen que murió por una “neumonía de etiología desconocida”, sin que hasta ahora se haya confirmado que estuviera infectada con Yersinia pestis, bacteria causante de la peste.

La agencia sanitaria Rospotrebnadzor informó este miércoles que el seguimiento médico ya concluyó para más del 90% de las personas que tuvieron contacto con la paciente. De acuerdo con el organismo, no se han identificado problemas de salud vinculados con una enfermedad infecciosa derivada de este caso.

¿Existe realmente un brote de peste neumónica en Siberia?

La respuesta oficial de Rusia es que no. Rospotrebnadzor afirmó: "No existe ningún riesgo epidémico para la población de Irkutsk y de la región de Irkutsk". La dependencia también señaló que la trabajadora estaba vacunada y contaba con inmunidad frente a los agentes infecciosos con los que desarrollaba sus labores.

Además, dos comisiones especializadas en seguridad biológica revisaron las condiciones dentro del instituto y concluyeron que no hubo una emergencia relacionada con la manipulación de microorganismos patógenos. Esta versión contradice los reportes que circularon en medios rusos sobre una supuesta ruptura accidental de un tubo de ensayo.

Hasta ahora no se han confirmado casos de peste neumónica vinculados con la muerte registrada en Irkutsk./ IA

El medio People of Baikal había informado previamente que la trabajadora pudo haberse contagiado tras un incidente con material de laboratorio. También circularon versiones sobre un posible contagio durante un viaje a Tailandia, pero hasta este momento ninguna de esas hipótesis ha sido confirmada oficialmente.

OMS y Mongolia mantienen vigilancia pese a la versión rusa

Mientras Moscú insiste en que la situación está controlada, la OMS, Estados Unidos y autoridades sanitarias europeas han pedido mayor transparencia y acceso a datos sobre la investigación. Mongolia, por su parte, reforzó la vigilancia epidemiológica en zonas fronterizas con Rusia como medida preventiva, aunque sus propias autoridades consideran que el riesgo actual es bajo.

El Kremlin también rechazó las versiones sobre una presunta segunda muerte relacionada con un posible brote. Dmitri Peskov, portavoz presidencial, declaró: “Los medios ahora dan muchas noticias y la gran mayoría de las que publican sobre esa situación son información falsa”. El funcionario pidió consultar únicamente los reportes emitidos por Rospotrebnadzor.

Las autoridades sanitarias rusas informaron además que entre los contactos de la trabajadora se detectaron dos casos de Covid-19 y dos infecciones por rinovirus, sin que se haya confirmado peste neumónica en ninguno de ellos.

Autoridades rusas sostienen que la mujer murió por una neumonía de etiología desconocida./ Pixabay