Periodista de Nueva Zelanda analiza al rival del Tri
MICHAEL BROWN
Hace no mucho tiempo, las única ‘religiones’ en Nueva Zelanda eran el rugby, las carreras de caballos y la cerveza.
Era una época en la que los hombres eran duros, no hablaban de sus emociones y el soccer, como se le conocía entonces, era un juego considerado para ‘maricas’.
Afortunadamente, el país se ha ‘modernizado’, y es en este contexto que el futbol ha comenzado a crecer. De ser un deporte para ‘maricas’, jugado en pequeños sectores de la sociedad, se ha convertido en un juego con gran atractivo. Está considerado como el deporte más jugado del país, sobre todo entre los jóvenes, aunque el número de personas que lo juega sigue siendo relativamente bajo en comparación con muchos países.
Con sólo un equipo profesional, los Wellington Phoenix, que participan en la A League de Australia, sus jugadores más talentosos deben emigrar para competir a un buen nivel.
De la actual plantilla de Nueva Zelanda, sólo ocho jugadores residen en el país, el resto está repartido entre las Ligas de Inglaterra, Australia, Finlandia, Alemania, Estados Unidos y China. Son ellos los que enfrentarán a México el próximo mes. Esto dificulta for mar una cuadro base para la selección nacional.
Este año, Nueva Zelanda ha jugado sólo cinco partidos internacionales, lo que es insuficiente para preparar los dos partidos más importantes de este equipo en los últimos cuatro años.
Jugar la Reclasificación es como llegar a la Final de la Copa del Mundo para Nueva Zelanda. Los All Whites, como se le conoce a la selección por su uniforme blanco (el nombre fue creado en la década de los 80, en contraparte a los All Blacks, de rugby), han participado dos veces en el Mundial.
En España 82, cayó con Escocia (5-2), la Unión Soviética (3-0) y Brasil (4-0), pero el equipo de Sudáfrica 2010 superó todas las ex pectativas al terminar invicto tras empatar con Eslovaquia (1-1), Italia ( 1-1) y Paraguay (0-0).
Estos resultados hicieron mucho para legitimar este deporte en el país. El futbol capturó la atención del público, que se enteró que Ryan Nelsen era el deportista mejor pagado de Nueva Zelanda; que Winston Reid jugaba en Dinamarca, y Michael McGlinchey se convirtió en el futbolista más joven en jugar para el Celtic de Escocia.
Pero los buenos recuerdos se desvanecen en la memoria, y los All Whites han hecho poco para engendrar confianza en los aficionados de Nueva Zelanda antes del Repechaje con México.
Los All Whites tuvieron una desastrosa campaña en la Copa de Naciones de Oceanía del año pasado, en las Islas Salomón, cuando terminaron terceros detrás de Tahití y Nueva Caledonia, y quedaron fuera de la Copa Confederaciones de Brasil.
Además, el retiro de Nelsen ha dejado un enorme hueco en el equipo nacional. Nelsen es el futbolista más influyente en la historia de Nueva Zelanda y sin él, a los All Whites les ha costado clasificarse al Mundial.
Ahora hay una gran cantidad de jugadores talentosos para los estándares de Nueva Zelanda, pero aún hay un puñado de jugadores semi profesionales en el equipo.
La Liga local es una competencia semi profesional, llena de jugadores que tienen otro empleo, futbolistas jóvenes y algunos veteranos que juegan frente a audiencias de unas 500 personas. Sin embargo, el equipo campeón tiene el incentivo de clasificar a la Copa Mundial de Clubes.
El cambio de Australia a la Confederación Asiática, en 2006, ha ayudado mucho a Nueva Zelanda. Este país se convirtió en un gran pez en un estanque muy pequeño, y dado que Oceanía tiene acceso directo a todos los torneos de la FIFA, salvo la Copa del Mundo, es un participante regular en los Mundiales.
De hecho, desde que Australia se mudó a Asia, Nueva Zelanda únicamente se ha quedado fuera de una Copa del Mundo, el Mundial Sub 20 de 2009. Esto ha llevado a los jóvenes futbolistas a un buen nivel de competencia y los ha puesto en el escenario mundial. Ahora hay más de 50 neozelandeses participando como profesionales o con becas en universidades de Estados Unidos y se ha visto un progreso en su nivel.
El futbol femenino, en particular, ha mejorado notablemente y este año la selección femenil de Nueva Zelanda, conocida como las Kiwis, ha derrotado a Brasil (rankeado en el puesto 4 de la FIFA), a Italia (12) y China (16), y empató con Japón (3). Esta semana, las Kiwis medirán su progreso ante Estados Unidos, en dos partidos de preparación.
El Rugby ha sido y siempre será el deporte nacional de Nueva Zelanda, con los All Blacks, como actuales campeones del Mundo, a la vanguardia. También hay afición por el cricket y el basquetbol, pero poco a poco el futbol se está metiendo en el gusto de la gente. Una nueva clasificación para el Mundial ayudaría a consolidarlo.
BROWN, UNA VOZ AUTORIZADA
Michael Brown es el redactor senior de futbol en el New Zealand Herald, el diario más importante de aquel país, y ha sido nombrado cinco veces Periodista de Futbol del Año en dicho país del Continente de Oceanía.
Es una de las voces más autorizadas para hablar del futbol neozelandés, y a partir de hoy, escribirá un par de colaboraciones para RÉCORD hasta que se lleven a cabo los encuentros de Repechaje rumbo al Mundial entre México y la selección del país oceánico.