La muerte de Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el Monstruo o Caníbal de Atizapán, este jueves 29 de octubre de 2026, vuelve a poner la atención sobre uno de los casos de feminicidio serial más impactantes de México. El hombre permanecía recluido en el penal de Tenango del Valle, Estado de México, tras recibir múltiples sentencias por crímenes cometidos durante varios años en el municipio de Atizapán de Zaragoza.

Su nombre salió a la luz en mayo de 2021, cuando la investigación por la desaparición de una mujer llevó a las autoridades hasta una vivienda de la colonia Lomas de San Miguel. Lo que inicialmente parecía un caso aislado terminó convirtiéndose en una investigación de gran magnitud, después de que especialistas localizaran restos humanos y pertenencias de distintas personas dentro del inmueble.

Antes de su detención, Mendoza Celis era conocido entre algunos habitantes de su comunidad como El Chino. Participaba en actividades vecinales, se involucraba en asuntos de interés comunitario y había formado parte del Consejo de Participación Ciudadana. Esa imagen pública contrastó con los delitos que posteriormente lograron acreditar las autoridades judiciales.

¿Quién era Andrés Filomeno Mendoza, el Monstruo de Atizapán?

Andrés Filomeno Mendoza Celis vivía en una casa ubicada en la calle Margaritas, colonia Lomas de San Miguel, en Atizapán de Zaragoza. Durante años mantuvo contacto con los vecinos y participó en actividades relacionadas con las necesidades de la colonia, como servicios públicos y gestiones comunitarias.

Otro aspecto de su pasado que llamó la atención durante las investigaciones fue su experiencia laboral como carnicero en un rastro de Tlalnepantla. Tras el descubrimiento de los restos humanos en su domicilio, este antecedente cobró relevancia por la manera en que habían sido manipulados algunos de los cuerpos, aunque no basta por sí solo para establecer cómo adquirió los conocimientos utilizados en sus crímenes.

El caso comenzó a esclarecerse después de la desaparición de Reyna González Amador, una mujer de 34 años que fue asesinada el 14 de mayo de 2021. Su esposo, quien trabajaba como policía, participó en la búsqueda y siguió indicios que lo llevaron al domicilio de Mendoza Celis, donde fueron encontrados restos de la víctima.

Andrés Filomeno Mendoza llevaba una vida aparentemente normal, mientras cometía crímenes que permanecieron ocultos durante años./ Captura de pantalla

El descubrimiento permitió iniciar una investigación más amplia por parte de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM). Durante los cateos, personal especializado realizó excavaciones en distintas áreas de la propiedad y encontró restos óseos enterrados, además de objetos personales que podrían estar relacionados con otras personas desaparecidas.

Entre las evidencias recuperadas había identificaciones, fotografías, calzado, bolsos, accesorios, prendas y libretas con nombres y descripciones de personas. También fueron localizadas grabaciones en formatos VHS y de 9 milímetros, materiales que quedaron incorporados a las investigaciones para determinar su relación con los delitos.

Conforme avanzaron los trabajos forenses, la magnitud del caso comenzó a ser más clara. Inicialmente se informó sobre el hallazgo de más de 4 mil 300 restos óseos, pero en junio de 2022 la cifra ascendió a aproximadamente 4 mil 600 fragmentos, de acuerdo con la información difundida sobre las diligencias realizadas en el inmueble.

Los análisis permitieron establecer que los restos podrían corresponder a 19 personas: 17 mujeres, un hombre y un menor de edad. Sin embargo, esta cifra representa el número estimado de personas a las que pertenecían los restos recuperados y no significa que se hayan dictado condenas individuales por cada una de ellas.

Durante las investigaciones también surgieron versiones sobre la posibilidad de que Mendoza Celis hubiera cometido crímenes durante varias décadas y que existieran más víctimas. No obstante, el número total de personas asesinadas no pudo establecerse únicamente a partir de sus declaraciones o de los objetos encontrados, por lo que las autoridades continuaron con los procesos de identificación y las investigaciones correspondientes.

Las condenas del Caníbal de Atizapán y lo que se sabe de su muerte

En marzo de 2022, un juez del Estado de México dictó una sentencia de prisión vitalicia contra Andrés Filomeno Mendoza Celis por el feminicidio de Reyna González Amador. La resolución fue una de las primeras condenas judiciales derivadas de las investigaciones realizadas después de su captura.

Posteriormente, la FGJEM consiguió nuevas sentencias por otros casos de feminicidio y delitos relacionados con la desaparición de personas. Para febrero de 2024, Mendoza Celis acumulaba ocho condenas, entre ellas una de 92 años de prisión por delitos cometidos contra una mujer y un menor de edad, así como varias penas de 55 años.

La casa del Monstruo de Atizapán ocultaba miles de restos óseos, descubiertos durante las investigaciones de la Fiscalía del Edomex./ Fiscalía

Su permanencia en prisión también estuvo marcada por problemas de salud. En julio de 2025 se reportó su traslado del penal de Tenango del Valle al Hospital Adolfo López Mateos, en Toluca, debido a complicaciones respiratorias. Entre los padecimientos mencionados se encontraban estenosis traqueal, neumonía y diabetes mellitus tipo 2, condiciones que motivaron atención médica especializada.