Boston Red Sox vivió uno de sus momentos más irregulares de la campaña en la serie ante Pittsburgh Pirates, quienes comenzaron su serie 2-0. Sin embargo, para evitar la barrida, el mexicano Jarren Durán hizo lo imposible y guió la victoria con un impresionante jonrón sin sacar a doña blanca del parque.

Durán se puso sobre el plato en un momento en el que las piernas tiemblan; con dos outs en la pizarra y dos hombres sobre las bases. El mexicano conectó la bola que lanzó Mitch Keller con un gran swing y vio cómo se alejó hasta las zonas más recónditas de Fenway Park.