Mientras Venezuela aún enfrentaba las consecuencias de los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que golpearon su territorio con apenas segundos de diferencia, el norte de Japón también vivió una intensa jornada sísmica. Un terremoto de magnitud preliminar 6.9 estremeció la costa de la prefectura de Iwate durante la mañana de este jueves, provocando que el movimiento fuera perceptible incluso en Tokio y obligando al gobierno japonés a activar sus protocolos de emergencia.
El sismo ocurrió aproximadamente 24 minutos después de los fuertes movimientos registrados en Venezuela, aunque ambos eventos no guardan relación entre sí. De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el epicentro se localizó frente a las costas de Iwate, a una profundidad cercana a los 50 kilómetros, una característica que permitió que el temblor se sintiera en una amplia región del país.
El terremoto se sintió hasta Tokio
El movimiento ocurrió alrededor de las 7:30 horas en Japón, equivalente a las 16:30 horas del miércoles en el centro de México. Diversas localidades de la prefectura de Aomori alcanzaron intensidad 6 en la escala sísmica japonesa de siete niveles, utilizada para medir la fuerza con la que un terremoto sacude la superficie y el potencial de daños que puede ocasionar.
Aunque el sismo fue percibido con claridad en la capital japonesa, las autoridades señalaron que, hasta el momento, no existían reportes de personas lesionadas ni de afectaciones estructurales de consideración. Como medida preventiva, el servicio del tren bala Shinkansen fue suspendido temporalmente en algunos tramos mientras se realizaban inspecciones de seguridad en las vías ferroviarias.
Revisan plantas nucleares tras el movimiento
Uno de los principales protocolos activados por el gobierno japonés fue la inspección inmediata de las instalaciones nucleares ubicadas en la región afectada.
Las autoridades comenzaron a verificar posibles anomalías en las plantas de energía localizadas en la prefectura de Aomori y en otras instalaciones estratégicas del país, incluida la central de Fukushima Daiichi, que en 2011 sufrió un grave accidente tras el terremoto y tsunami que devastaron el noreste de Japón.
Horas después del movimiento telúrico, el portavoz del gobierno, Minoru Kihara, informó que las revisiones preliminares no habían detectado anomalías en las centrales nucleares.
Descartan alerta de tsunami
A diferencia de otros terremotos registrados frente a las costas japonesas, la Agencia Meteorológica de Japón descartó la emisión de una alerta de tsunami. La primera ministra, Sanae Takaichi, confirmó a través de su cuenta en X que el gobierno mantenía un monitoreo permanente de la situación e hizo un llamado a la población para mantenerse alerta ante posibles réplicas.
“A los residentes de las zonas donde el temblor fue más fuerte, les pido que sigan atentos ante la posibilidad de réplicas de la misma intensidad”.
La mandataria también informó que se instaló de inmediato una oficina de respuesta en el Centro de Gestión de Crisis de la residencia oficial del gobierno para coordinar las labores de emergencia y rescate en caso de ser necesarias.
Japón, uno de los países con mayor actividad sísmica
El terremoto volvió a recordar que Japón se encuentra sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.
Debido a esta ubicación geográfica, el país registra miles de movimientos telúricos cada año y cuenta con estrictos protocolos de construcción antisísmica, sistemas de alerta temprana y planes de protección civil considerados entre los más avanzados del mundo.
Las autoridades japonesas mantiene el monitoreo de posibles réplicas, mientras continuaban las inspecciones en infraestructura crítica y los servicios ferroviarios reanudaban gradualmente sus operaciones.

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