Después de seis años sin infecciones humanas autóctonas, Países Bajos volvió a detectar un caso de virus del Nilo Occidental. El paciente presentó síntomas leves y, de acuerdo con las autoridades sanitarias, el contagio ocurrió dentro del territorio neerlandés.

Lo que llamó la atención del caso es que la persona infectada no había viajado recientemente al extranjero, por lo que las autoridades determinaron que se trató de una infección adquirida localmente.

Los mosquitos son los principales transmisores del virus del Nilo Occidental entre aves y mamíferos / Especial

El virus circula principalmente entre aves y mosquitos, aunque los seres humanos y otros mamíferos también pueden infectarse cuando son picados por un mosquito portador.

¿Cómo se transmite?

El ciclo comienza cuando un mosquito pica a un ave infectada y adquiere el virus. Después de un periodo de incubación, el insecto puede transmitirlo a otra ave o a un mamífero mediante una nueva picadura. Entre los mosquitos capaces de participar en este proceso se encuentra el género Culex, ampliamente distribuido.

En el caso de México, la Secretaría de Salud ha explicado que los mosquitos adquieren el virus al alimentarse de aves infectadas y posteriormente pueden transmitirlo a personas y caballos. Por esta razón, una persona infectada normalmente no representa una fuente de contagio para quienes conviven con ella.

La mayoría de las personas infectadas con el virus del Nilo Occidental no desarrolla síntomas / Especial

Las condiciones ambientales también pueden influir

Ya que las temperaturas elevadas favorecen la reproducción de algunos mosquitos y pueden acelerar determinados procesos relacionados con la multiplicación del virus dentro del vector. Además, las aves migratorias pueden transportar el virus entre distintas regiones y contribuir al establecimiento de ciclos locales de transmisión.

Países Bajos ya tenía antecedentes de circulación del virus, pues los primeros casos humanos autóctonos registrados en ese país ocurrieron en 2020, específicamente en Utrecht y Arnhem. Desde entonces no se habían reportado nuevos casos humanos autóctonos hasta la detección comunicada ahora por las autoridades sanitarias.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de las personas infectadas no desarrolla manifestaciones clínicas. Sin embargo, cuando aparecen, pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares o corporales, dolor en las articulaciones, náuseas, vómito, diarrea y sarpullido.

En una proporción pequeña de las infecciones, el virus puede afectar el sistema nervioso y provocar una enfermedad neuroinvasiva. En los casos graves, este tipo de infección puede tener consecuencias importantes; los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que aproximadamente 10% de las personas que desarrollan una enfermedad grave que afecta el sistema nervioso central muere.

¿Puede contagiarse entre personas?

El virus no suele transmitirse mediante el contacto cotidiano. Abrazar, besar, estrechar la mano, compartir espacios o convivir con una persona infectada no constituye normalmente una vía de transmisión. El principal mecanismo continúa siendo la picadura de un mosquito infectado.

Entre los posibles síntomas se encuentran fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas y sarpullido / Especial

Sin embargo, existen vías poco frecuentes de transmisión, relacionadas con transfusiones de sangre, trasplantes de órganos y de madre a hijo, entre otras situaciones específicas.

¿Qué ocurre en México?

El país ha documentado la presencia del virus del Oeste del Nilo, otro nombre utilizado para referirse al virus del Nilo Occidental, desde principios de la década de 2000. En 2002 se confirmó su presencia en equinos y posteriormente se identificaron infecciones humanas.

A pesar de estos antecedentes, la información disponible de las autoridades sanitarias mexicanas no permite afirmar que actualmente exista un brote humano nacional relacionado con el caso detectado en Países Bajos. México cuenta con vigilancia epidemiológica y capacidad de diagnóstico para identificar el virus.

El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) incluye al virus del Oeste del Nilo entre los agentes que puede identificar mediante pruebas de laboratorio. Por ello, el caso registrado recientemente en Europa no debe interpretarse como evidencia de que el virus se esté propagando actualmente entre la población mexicana.

¿Existe una vacuna?

Actualmente no hay una vacuna de uso general para prevenir la infección en seres humanos ni un antiviral específico contra el virus. El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas y, en los casos leves, se concentra en aliviar las molestias, mantener una adecuada hidratación y descansar.

Para reducir el riesgo de infección, la Secretaría de Salud recomienda prestar especial atención durante el atardecer, la noche y el amanecer, periodos en los que algunos mosquitos vectores presentan mayor actividad.

Así, el nuevo caso registrado en Países Bajos confirma que el virus del Nilo Occidental puede mantenerse en ciclos locales entre aves y mosquitos incluso después de largos periodos sin infecciones humanas. En México, aunque existe antecedente de circulación del virus, por ahora no hay evidencia de un brote humano nacional relacionado con este caso europeo.