El paso de Vozinha por Colo Colo apunta a un desenlace inesperado, ya que el cancerbero caboverdiano enfrenta un panorama complejo en el futbol chileno por la falta de minutos y cláusulas contractuales difíciles de cumplir.

El guardameta firmó un acuerdo inicial por seis meses con el conjunto de Santiago. Dicho contrato incluye una extensión automática hasta finales de 2027, pero su validez requiere el cumplimiento de metas deportivas.

La condición principal exige su participación en al menos el 50 por ciento de los partidos oficiales del equipo. Hasta la fecha, de doce cotejos disputados por el plantel, el arquero atajó únicamente en tres. Esta cifra equivale a un 25 por ciento de presencia, lejos del margen exigido por la directiva.

Tampoco el fichaje rindió los frutos esperados fuera de la cancha. La comercialización de indumentaria con su dorsal quedó por debajo de las previsiones iniciales del departamento de mercadotecnia.

A su vez, el calendario suma barreras a su permanencia. El viaje a la gala del Balón de Oro y los llamados de su selección nacional provocarán bajas confirmadas durante la fase decisiva del campeonato local.

Competencia difícil

Asimismo, es una constante que Fernando Ortíz, entrenador de Colo Colo, rote el puesto. Variantes como Fernando De Paul y Gabriel Maureira le han ganado terreno al africano para defender la meta en los torneos nacionales.

Vozinha tras su participación con Cabo Verde en el Mundial 2026 | MEXSPORT

El deseo de Vozinha por competir en torneos internacionales choca con la realidad contractual. Salvo un giro drástico en las alineaciones finales, el futbolista abandonará el país en diciembre con el pase en su poder.