La Batalla de Galípoli es una de las campañas más recordadas de la Primera Guerra Mundial. Las potencias aliadas intentaron derrotar al Imperio Otomano para abrir una ruta naval desde el mar Mediterráneo hasta Estambul a través de los Dardanelos y sacar a los otomanos de la guerra. Sin embargo, las fuerzas otomanas prevalecieron, y aquel conflicto contribuyó a forjar la identidad nacional de Australia -cuyas tropas combatieron en la campaña-, además de sentar las bases de una relación de respeto mutuo con la actual Turquía.

Sin embargo, el pasado bélico de las dos naciones se hizo presente en Vancouver, en un duelo inédito de la Copa del Mundo. Australia y Turquía cerraron la participación del Grupo D, con una victoria inesperada por parte de los Socceroos, quienes llegaron al Estadio BC Place Vancouver como víctimas.

Connor Metcalfe, de Australia, en festejo de gol ante Turquía en el Mundial 2026 | AP

La victoria australiana

El partido en Canadá marcó el regreso de Las Estrellas Crecientes a un Mundial; su última participación fue en la justa de Corea-Japón 2002, en la que consiguieron el tercer lugar. Pese a la expectativa que generó el equipo de Vincenzo Montella, Australia supo aguantar cuando fue necesario y, con dos grandes latigazos, terminó por ganar 2-0.

Arda Güler fue el hombre más activo por parte del eximperio otomano, sin embargo, la magia del jugador del Real Madrid se fue extinguiendo poco a poco. Fue justo tras una jugada que no pudo convertir en la anotación por parte de Turquía, que el equipo de Oceanía -que juega para la Confederación Asiática- terminó por abrir el marcador.

Nestory Irankunda, de Australia, en festejo de gol ante Turquía en el Mundial 2026 | AP

En una jugada que nació desde las manos de Patrick Beach, Paul Okon-Engstler mandó un pase largo para Nestory Irankunda. El nacido en Tanzania realizó una galopada impresionante y, con un temple de un veterano, definió de manera soberbia ante Uğurcan Çakır al minuto 27; además de que realizó un festejo que emuló al máximo anotador de Australia: Tim Cahill.

Tras el gol australiano, que vino después de un dominio turco sin cesar, terminó por ser un golpe de nocaut para los pupilos de Montella. Hakan Çalhanoğlu realizó un disparo potente de volea, pero el joven Patrick Beach -quien sustituyó al veterano Matt Ryan- hizo la primera de una gran cantidad de atajadas en una noche pletórica. 

Patrick Beach, de Australia, durante el juego ante Turquía | AP

¿Cómo fue el segundo tiempo?

Pese a que el segundo tiempo comenzó con un dominio de Turquía, Australia respondió rápidamente y anotó el segundo, con un golpe de energía como alguna canción de los héroes locales del país oceánico: AC/DC. Connor Metcalfe recibió un balón al 75’ y, con tiempo y espacio, remató de zurda desde afuera del área grande y mandó la bola pegada al palo para el 2-0 definitivo.

Aunque el conjunto turco intentó meterse en el juego, la figura de Beach se hizo cada vez más grande. Australia dormirá como segundo lugar del Grupo D; mientras que Turquía se jugará la vida ante Paraguay, quien fue exhibido por Estados Unidos.