Andrés Guardado jugó 16 minutos y falló un penalti en la victoria del PSV Enindhoven 3-0 sobre el Groningen para conquistar su décima Supercopa de Holanda.
Philipp Cocu decidió dejar en la banca a Andrés Guardado, que sólo se había entrenado dos días tras ganar la Copa Oro, y puso como titular a Davy Pröpper uno de los fichajes del club con los que el técnico del PSV espera no perder el nivel del año pasado.
El Groningen, que dedicó toda su pretemporada a preparar este partido, dominó casi todo el primer tiempo. Suyas fueron las mejores ocasiones, como un disparo al poste de Brian Linssen en el minuto 45 y otro del congoleño Abel Tamata, que apuntó directamente a Zoet cuando tenía toda la portería libre para marcar.
Mientras, al PSV le bastó un cabezazo de Luuk De Jong en el minuto 25 para abrir el partido. Fue el único disparo a portería del cuadro de Cocu en toda la primera parte. La efectividad fue máxima y el resultado injusto.
En la reanudación, el Groningen volvió a dominar el partido desde el inicio, pero el gol de Adam Maher a los 50 minutos acabó con cualquier la esperanza de una remontada.
Ahí se acabó la Final y el tercer tanto, obra de Luuk De Jong a los 63', fue la consecuencia lógica a la caída de un equipo herido de muerte.
El PSV, con tres goles de ventaja, se recreó en su décimo título, con el que suma dos más que el Ajax, que tiene ocho. En esta ocasión, David no pudo con Goliat.




