Ejercer el periodismo en México continúa siendo una actividad de alto riesgo. Reporteros Sin Fronteras (RSF) reveló que 169 periodistas han sido asesinados en el país durante los últimos 20 años, una cifra equivalente a un promedio de ocho homicidios por año y que coloca a México frente a una de las crisis de violencia contra la prensa más prolongadas del siglo XXI en un país que no se encuentra formalmente en guerra.

El dato que más preocupa, sin embargo, no es únicamente el número de víctimas, sino la falta de justicia. Según la organización, el 99% de los asesinatos no ha sido esclarecido por completo. De los 169 casos registrados desde 2006, en 168 no se logró identificar al autor intelectual o determinar completamente el móvil, por lo que la tasa de esclarecimiento integral se mantiene por debajo del 1%.

Reporteros Sin Fronteras reveló que 169 periodistas han sido asesinados en los últimos 20 años / Magnific

¿Cuántos periodistas han sido asesinados en México en 20 años?

El monitoreo de RSF establece que entre 2006 y 2026 fueron asesinados 169 periodistas en México, lo que significa un promedio aproximado de ocho casos por año. La organización define este periodo como la serie más prolongada de asesinatos contra profesionales de la información registrada durante el siglo XXI en un país considerado en paz.

La organización considera que el fenómeno no puede explicarse únicamente por la presencia de organizaciones delictivas. Aunque señala al crimen organizado y la corrupción como factores centrales detrás de muchos de estos homicidios, también sostiene que las fallas institucionales, la falta de investigaciones efectivas y las redes de complicidad han permitido que la violencia contra periodistas se prolongue durante dos décadas.

Ante el escenario, RSF pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum adoptar medidas urgentes para fortalecer la protección de quienes ejercen el periodismo y combatir la impunidad que rodea estos crímenes.

El 99% de los asesinatos no ha sido esclarecido por completo / Magnific

RSF denuncia “impunidad prácticamente absoluta”

Uno de los principales señalamientos del informe está relacionado con la capacidad del sistema de justicia mexicano para resolver los asesinatos. La organización advierte que, aunque en determinados casos se logró detener y sentenciar a autores materiales, en la enorme mayoría no se ha llegado hasta quienes ordenaron los ataques ni se ha podido establecer plenamente por qué fueron asesinados los periodistas.

Artur Romeu, director de RSF para América Latina, describió un escenario en el que periodistas que investigan corrupción, narcotráfico o vínculos entre autoridades y grupos criminales terminan convirtiéndose en amenazas para determinados actores.

“Desde hace 20 años, en México, los periodistas son vistos como una amenaza por un entramado de gobernanza criminal. Para quienes integran este entramado, asesinar no basta. El mensaje tiene que llegar, y para ello todo vale. Hablar de los periodistas asesinados en México es hablar de casos de tortura, decapitaciones y cuerpos abandonados en plena calle junto a mensajes de advertencia. También de llamadas de supuestos informantes que resultan ser trampas mortales”

“Hablar del periodismo en México es hablar también de un sistema judicial que, en el mejor de los casos, es ineficaz y, en el peor, corrupto, y que llega incluso a dirigir acusaciones contra los propios periodistas. La impunidad que rodea estos asesinatos desde hace 20 años es una muestra de ello. Sí, los cárteles y el crimen organizado son los principales responsables de la mayoría de estos crímenes. Pero señalarlos como responsables, sin destinar los recursos necesarios para detenerlos ni poner fin a las redes de complicidad que los protegen, también compromete la responsabilidad del Estado mexicano. RSF hace un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum para que cumpla, de una vez por todas, sus compromisos”

El país cuenta desde 2006 con una unidad especializada para investigar delitos cometidos contra periodistas / Magnific

Periodistas locales concentran prácticamente todos los asesinatos

Otro dato relevante es que 166 de los 169 periodistas asesinados, equivalentes al 98%, trabajaban principalmente en cobertura local. Esto incluye profesionales de radio, prensa escrita, medios digitales y periodistas que publicaban directamente mediante redes sociales.

El perfil resulta particularmente vulnerable porque muchos reporteros locales trabajan directamente en comunidades donde investigan corrupción, política, crimen organizado, inseguridad o conflictos entre autoridades y grupos delictivos, con recursos limitados y una cercanía mucho mayor con los actores a los que investigan.

RSF documentó además que 59% de los periodistas asesinados cubría asuntos relacionados con el crimen organizado, mientras que 46% realizaba cobertura política. En algunos casos, un mismo periodista trabajaba ambas fuentes. Tan solo durante 2026, ocho periodistas que realizaban cobertura local fueron asesinados, según la organización.

Cinco estados concentran la mitad de los asesinatos

La violencia tampoco se distribuye de manera uniforme en todo el país. RSF identificó cinco entidades que concentran aproximadamente la mitad de los homicidios de periodistas registrados en dos décadas: Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Chihuahua y Tamaulipas.

Estas entidades han enfrentado durante diferentes periodos una fuerte presencia del crimen organizado, conflictos políticos locales y problemas relacionados con corrupción e impunidad, factores que pueden elevar el riesgo para quienes investigan y publican información sobre estos temas.

El informe también documenta niveles extremos de violencia en diferentes casos: al menos 34 periodistas fueron torturados antes de ser asesinados, una cifra que RSF interpreta no solamente como un ataque contra la víctima directa, sino también como una forma de intimidación dirigida hacia otros comunicadores.

Propuesta Cívica detecta fallas desde el inicio de las investigaciones

El problema de la impunidad comienza, según organizaciones que acompañan a las familias, desde las primeras horas posteriores a muchos asesinatos.

La organización mexicana Propuesta Cívica, aliada de RSF, ha documentado irregularidades como pérdida o manejo inadecuado de pruebas, líneas de investigación incompletas, ausencia de análisis del contexto periodístico de la víctima, falta de coordinación entre autoridades y, en determinados casos, poca voluntad política para profundizar en las investigaciones.

Estas deficiencias pueden provocar que las investigaciones se concentren únicamente en los autores materiales sin reconstruir las redes políticas, económicas o criminales que pudieron estar detrás de una agresión.

Para RSF, perseguir exclusivamente a quien ejecutó un crimen no es suficiente si la persona que lo ordenó permanece libre y conserva la capacidad de ordenar nuevos ataques.

¿Qué ha hecho México para proteger a los periodistas?

El país cuenta desde 2006 con una unidad especializada para investigar delitos cometidos contra periodistas, cuyo mandato fue ampliado en 2010 para dar origen a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), dependiente de la Fiscalía General de la República.

Desde 2012 también funciona el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, destinado a proporcionar medidas de seguridad cuando existen amenazas o situaciones de riesgo.

De acuerdo con los datos del Gobierno mexicano recopilados por RSF, al 31 de agosto de 2026 había 701 periodistas incorporados al mecanismo federal de protección, de los cuales 205 eran mujeres y 496 hombres. En total, el mecanismo protegía a 2 mil 47 personas al considerar también a defensores de derechos humanos.

Sin embargo, la existencia de medidas de protección tampoco ha eliminado completamente el riesgo. RSF documenta que 15% de los periodistas asesinados entre 2012 y 2026 contaba con algún tipo de medida de protección, desde sistemas de videovigilancia hasta escoltas policiales.

La violencia contra periodistas aumentó durante la última década

Lejos de reducirse, el número de periodistas asesinados creció 12% durante la última década en comparación con los diez años anteriores, según los datos analizados por Reporteros Sin Fronteras.

El incremento muestra que la creación de fiscalías especializadas, mecanismos de protección y nuevas sentencias no ha sido suficiente para detener la violencia contra los medios. Durante 2025, RSF ya había identificado a México como el segundo país más peligroso del mundo para periodistas, con nueve comunicadores asesinados durante ese año.