Henry Martín protagonizó uno de los momentos de mayor tensión del Clásico Nacional entre América y Chivas, debido a que con el marcador 2-2 y el encuentro todavía abierto, Guillermo Almada decidió retirar al capitán azulcrema al minuto 86 para darle ingreso a Carlos Álvarez, decisión que no cayó bien al delantero mexicano.
Al abandonar el terreno de juego, Martín realizó gestos de desaprobación y buscó intercambiar palabras con integrantes del cuerpo técnico mientras se dirigía hacia la banca. El atacante continuó mostrando su inconformidad hasta llegar a su asiento, donde golpeó el banquillo y negó con la cabeza.
La molestia de Henry llegó en un momento en el que América buscaba encontrar el gol de la victoria. Almada optó por modificar su ataque con el ingreso de Álvarez, quien hizo su debut en la Liga MX, pero el marcador ya no se movió y el encuentro terminó 2-2.
Martín no fue el único jugador azulcrema que mostró inconformidad por una sustitución durante el partido, debido a que previamente, Alejandro Zendejas y Alan Cervantes también abandonaron la cancha con evidente molestia después de sus respectivos cambios.
Almada y Valdés: un antecedente que ya había terminado en bronca
La reacción de Henry recordó un episodio que Guillermo Almada ya había protagonizado años atrás con Diego Valdés durante su etapa como entrenador de Santos Laguna.
En agosto de 2021, ante Juárez, Almada decidió sustituir al futbolista chileno al minuto 74. Valdés salió molesto, pateó un asiento y arrojó una botella de agua al suelo, situación que provocó un enfrentamiento con el técnico en la zona de bancas.
Después del encuentro, Almada reconoció que entendía la frustración del jugador por abandonar el terreno de juego, pero dejó clara su postura: “No quiero berrinches, no me gusta dejar cabos sueltos”. El entrenador también señaló que cualquier situación debía hablarse internamente.

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