La muerte del réferi de lucha libre conocido como El Búho, tras recibir un martinete, puso de manifiesto los riesgos que puede representar una lesión grave en el cuello. Para explicar qué pudo ocurrir, el doctor Rodrigo Gutiérrez Corona detalló las afectaciones que pueden desencadenarse en el cuerpo por un golpe de esta índole.
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El Hijo de Fishman queda en libertad tras la muerte del réferi ‘El Búho’ Pineda
El médico cirujano ortopedista y especialista en Traumatología Deportiva del Hospital Ángeles Metropolitano señaló que la energía liberada durante el golpe puede provocar daños devastadores, especialmente cuando afecta la región que controla funciones vitales.
“El cuello seguramente presentaba muchos signos de desgaste, de artrosis. Es un impacto fuertísimo sobre las vértebras cervicales y sobre todo la médula espinal, que es la conexión del cerebro con el cuerpo, de ahí viene este impacto que libera muchísima energía. En ese momento pueden suceder dos cosas, el golpe provoca una desconexión completa del cráneo con el cuerpo y en ese momento la persona muere, si no, el golpe crea un choque neurogénico, se pierde la función del nervio frénico, que es el nervio que activa el diafragma. El diafragma es el músculo que nos ayuda a respirar”, sostuvo en charla con RÉCORD.
Un martinete puede comprometer la respiración y el corazón
El especialista detalló que, en el escenario más grave, la lesión puede ocasionar una desconexión completa entre el cráneo y el cuerpo, lo que provoca la muerte inmediata.
“De inmediato la persona pierde la capacidad de la respiración de forma automática y necesita ayuda en las maniobras de reanimación o intubarlo para, a través de un ventilador, él pueda respirar. Por otro lado, la tensión arterial disminuye gravemente, el corazón entra en bradicardia, que disminuye la velocidad de los latidos. Y con estas tres cosas, un corazón que disminuye su velocidad, una incapacidad de respirar y la baja de presión arterial, pues es cuestión de minutos para que la persona fallezca”, indicó.
Sobrevivir al impacto podría dejar secuelas irreversibles
El doctor indicó que, si hubiera sido posible estabilizar al réferi mediante reanimación cardiopulmonar y trasladarlo en una ambulancia de terapia intensiva, con ventilación mecánica y otros recursos, habría existido la posibilidad de mantenerlo con vida. Sin embargo, sobrevivir al impacto no habría garantizado una recuperación sin secuelas.
“Simplemente la afección cerebral hacia todo lo que incluye dentro del cráneo puede tener secuelas irreversibles de la función del cerebro. Y otro, la lesión a las vértebras cervicales puede afectar la movilidad, sensibilidad, fuerza de las extremidades, ya sea de la mitad del cuerpo, de la mitad del cuerpo para abajo, para arriba o de las cuatro extremidades”, charló.
La edad del réferi también fue factor del resultado
Gutiérrez Corona también explicó que los luchadores suelen desarrollar una musculatura considerable, incluso en la región del cuello, donde los músculos, tendones y ligamentos contribuyen a sostener y proteger las vértebras. Sin embargo, esa protección no elimina los riesgos de un traumatismo severo, especialmente en una persona de edad avanzada.
“Al hablar de una persona de 75 años, hablamos de espacios entre las vértebras que ya están muy disminuidos, la fuerza del hueso de la vértebra también ha perdido esa consistencia. Puede haber problemas ya que los discos que están entre las vértebras están muy disminuidos de tamaño. Todos estos signos de desgaste propios de la edad de alguien de 75 años, pues lo hacen propenso, inclusive con un impacto no tan fuerte”, finalizó.

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