El Presidente de FIFA mandará hoy el último mensaje antes de la inauguración mundialista del jueves, amenazada por todos lados, por protestas de monstruos como la CNTE y al menos cinco colectivos más, además del aviso de los dueños de palcos por hacer valer sus contratos, y encima el clima, que advierte lluvia. Pero nada detiene a esta Copa del Mundo y a la fiesta mexicana. Nada.

Infantino saldrá a dar palabras de calma y confianza en que el gobierno mexicano sabrá cómo controlar las amenazas de grupos inconformes. Trabajan hoy en eso, en negociación sin necesidad de desatar la violencia frente al mundo.

Así, lo de menos será la lluvia, que la doctora clave un cuchillo en el patio para que Tlaloc nos permita vivir una inauguración como se debe. Para la especialidad que tenemos los mexicanos para hacer fiesta sobre la adversidad, ni eso nos detendrá.

NO REPARAN EN FUERZA DEL ‘KUKULCÁN’

El operativo para resguardar la paz en la inauguración no escatima esfuerzos con el Plan Kukulcán. Para cuidar el interior del Estadio Azteca y lo que suceda dentro de ‘La última milla’, el círculo que rodea a la sede mundialista, así como la escolta de las delegaciones y diplomáticos serán más de 10 mil efectivos de Guardia Nacional, Defensa y Marina.

El control del perímetro hacia afuera, es decir el camino de la afición al estadio ante las marchas y bloqueos anunciados, será la Policía de la CDMX y la Secretaría de Gobernación. Además, me cuentan que habrá apoyo aéreo de agencias de Estados Unidos y Canadá, con aviones, helicópteros y vehículos no tripulados.

UNA VENTAJA MÁS DE SER LOCALES

México suma otra ventaja más al jugar en casa otro Mundial: será la selección que menos kilometraje acumulará en sus viajes en fase de grupos. El promedio de distancia en la primera etapa entre los 48 participantes es de 3 mil 105 km.

Sumando desde el campamento de cada equipo los kilómetros de viaje ida y vuelta a cada sedes de sus tres partidos, resulta que el Tri es el que menos acumulará con 625, pues juega dos en Ciudad de México y uno en Guadalajara. Un lujo en competencia corta.

Le siguen Paraguay (640 km de viaje), que eligió quedarse en San José y no sale de California para jugar dos en San Francisco y otro en Los Ángeles; después está Costa de Marfil (762 km), que entrenará en Filadelfia, donde juega dos veces y vuela a Toronto.

Por el contrario, el equipo de más trajín en fase de grupos es Curazao (6,285 km), con una logística de locos, pues se quedará en Boca Ratón, Florida, y deberán trasladarse a Houston, Kansas City y Filadelfia.

AÚN QUEDAN MUCHAS ENTRADAS

A un día de que ruede el balón, aún existen 180 mil boletos del Mundial sin colocar, acumulados entre los de la página de entradas de la FIFA y los que se siguen ofreciendo en plataformas establecidas de reventa. Los partidos con menos demanda son el Curazao ante Costa de Marfil en Filadelfia y el Cabo Verde ante Arabia Saudita de Houston.