La preocupación por pagar las cuentas, llegar a fin de mes o enfrentar un gasto inesperado está afectando la tranquilidad de millones de mexicanos. Lo que comienza como una dificultad para administrar el dinero puede convertirse en un problema de salud cuando las deudas y los compromisos económicos generan angustia constante, alteraciones del sueño y malestares físicos.

Esta situación, conocida como estrés financiero, afecta a una parte importante de la población adulta del país. Según la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (Ensafi) 2023, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el 36.9% de los mexicanos mayores de 18 años presentó un nivel alto de estrés relacionado con sus finanzas.

Los resultados, publicados el 25 de junio de 2024, también revelaron que el 34.6% de los adultos tenía un nivel moderado de estrés financiero, mientras que el 28.5% registró un nivel bajo o nulo. Entre las principales preocupaciones de la población se encuentran la acumulación de deudas, los gastos inesperados y la posibilidad de no contar con recursos suficientes para cumplir con sus obligaciones.

¿Qué enfermedades y problemas de salud puede provocar el estrés financiero?

La presión económica puede manifestarse de distintas maneras. De acuerdo con la Ensafi, 30.7% de la población adulta reportó consecuencias psicológicas relacionadas con sus problemas financieros, principalmente dificultades para dormir y alteraciones en la alimentación, situaciones que pueden interferir con el desempeño laboral, la convivencia familiar y las actividades cotidianas.

El impacto también alcanza la salud física. La encuesta identificó que 34.9% de los adultos experimentó algún malestar fisiológico, como dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales o cambios en la presión arterial. Además, 10.3% manifestó consecuencias sociales u otras afectaciones, entre ellas conflictos con familiares, amistades o compañeros de trabajo.

Las deudas y la falta de dinero pueden provocar insomnio, ansiedad y otros problemas de salud./ Pixabay

La preocupación por las deudas representa uno de los principales factores de presión. El estudio encontró que 48.4% de los adultos sentía mucha inquietud ante la posibilidad de acumular adeudos, mientras que 45.4% expresó preocupación por tener que cubrir gastos imprevistos, una situación que puede complicarse cuando los ingresos ya están destinados al pago de compromisos anteriores.

A este panorama se suma el manejo de las tarjetas de crédito. Según datos de la institución financiera Stori, el 28% de los usuarios analizados realiza pagos superiores al mínimo requerido, pero sin liquidar completamente su saldo. Además, tres de cada diez utilizan entre el 80% y el 100% de su línea de crédito disponible, lo que reduce su margen para enfrentar una emergencia y puede generar mayores dificultades cuando se acumulan intereses.

Cinco medidas para disminuir la preocupación por el dinero

Aunque los problemas financieros no siempre tienen una solución inmediata, existen acciones que pueden ayudar a organizar mejor los recursos y disminuir la presión económica. El primer paso es identificar qué está provocando la preocupación, ya sea una deuda pendiente, la insuficiencia de ingresos o un gasto inesperado, para determinar qué situación requiere atención prioritaria.

Una vez identificado el problema, es conveniente elaborar un registro de ingresos, gastos indispensables y compromisos financieros. Tener las cantidades por escrito permite conocer cuánto dinero se encuentra disponible y establecer objetivos alcanzables, como reducir un gasto innecesario o ponerse al corriente con algún pago durante la semana.

También resulta útil organizar el presupuesto antes de recibir la quincena, considerando primero las necesidades básicas del hogar, los servicios y las deudas. Esta planificación permite distribuir mejor los recursos y, cuando las condiciones económicas lo permiten, destinar una cantidad al ahorro, las emergencias o las actividades recreativas.

Millones de mexicanos enfrentan preocupaciones económicas por los gastos del hogar y los pagos pendientes./ Pixabay

Otro aspecto importante es evitar que los pagos pendientes se conviertan en una deuda cada vez mayor. Revisar las fechas de vencimiento, conocer los intereses de los créditos y comunicarse con la institución financiera cuando se anticipan dificultades para pagar puede ayudar a encontrar alternativas antes de que la situación se complique.