El Guadalajara encontró en la recta final del Clásico Tapatío la recompensa a su insistencia. Aunque Chivas dejó escapar la posibilidad de tomar ventaja durante la primera mitad y tuvo dificultades para generar peligro después del descanso, Ángel Sepúlveda apareció en los últimos minutos para sellar el empate frente al Atlas.
Gabriel Milito terminó satisfecho con la capacidad de reacción de sus dirigidos, aunque reconoció que al equipo le faltó claridad para marcar diferencias en el desarrollo del encuentro.
Chivas no puede aprovechar su superioridad
El estratega argentino destacó los buenos momentos de su equipo, pero también reconoció que las oportunidades para ponerse al frente no fueron suficientes y que la estructura defensiva de los Rojinegros complicó el funcionamiento ofensivo del Rebaño.
Hoy en el primer tiempo tuvimos alguna situación para ponernos en ventaja y no pudo ser. Creo que no fue un partido de grandes ni de muchas situaciones. Tuvimos buenos pasajes y dominio, pero en el tramo final, donde hay que marcar la diferencia o donde están los goles, no tuvimos tanta claridad. Pero eso tiene que ver también con la estructura defensiva del rival, que tiene muy buenos jugadores
Sin embargo, el entrenador rojiblanco puso especial énfasis en la mentalidad de sus futbolistas, quienes no bajaron los brazos pese a encontrarse en desventaja y después de que Camilo Vargas detuviera el penalti de Santiago Sandoval. Para Milito, la reacción de Chivas refleja uno de los principios que busca transmitir desde su llegada al club: competir hasta el último instante, sin importar el marcador.
Con el 1-0 destaco esto de no rendirnos. Ir 1-0 abajo y errar un penal a veces golpea en el aspecto anímico, sin embargo en este equipo y en este club está prohibido rendirse, sea cual sea el resultado. Ojalá consigamos resultados favorables, pero, sea cual sea el resultado, podemos jugar bien, regular o mal pero rendirnos nunca, está prohibido. Esa actitud al final nos llevó al empate que creo que merecíamos
Milito hace autocrítica por el momento de Chivas
El empate ante Atlas representó un nuevo tropiezo en la búsqueda de regularidad para el Guadalajara, que acumuló dos igualadas y una derrota en sus últimos tres compromisos. Ante este panorama, Milito analizó los factores que llevaron al equipo a dejar puntos en el camino y reconoció que cada encuentro tuvo circunstancias distintas.
El técnico recordó que, ante el América, Chivas llegó a tener una ventaja de dos goles que no pudo conservar, mientras que frente al Querétaro aceptó que sus decisiones tácticas perjudicaron el funcionamiento colectivo, particularmente durante el segundo tiempo.
Cada uno con un matiz diferente. El partido con América ganando 2-0 fue un partido totalmente controlado que activó al América después del gol de Borja. No pudimos sostener la ventaja que habíamos obtenido merecidamente y terminó en empate. El partido contra Querétaro fue un partido malo que jugamos, principalmente el segundo tiempo, producto de mis malas decisiones
Milito explicó que su intención de mejorar el rendimiento ofensivo terminó por desequilibrar al equipo, una situación que asumió como responsabilidad propia y no como consecuencia del desempeño individual de sus futbolistas.
No por los jugadores, sino simplemente porque, con el afán de querer hacer bien o mejorar el rendimiento del equipo, a veces los entrenadores, o por lo menos yo en ese caso, rompí el equipo con la salida del ‘Oso’ y poniendo cuatro atacantes, más Sandoval y Castañeda
Finalmente, el entrenador rojiblanco informó que la salida de Diego Campillo durante el encuentro se debió a una lesión en el quinto metatarsiano. El defensor será sometido a estudios médicos este domingo para determinar la gravedad del problema y conocer el tiempo que podría permanecer fuera de las canchas.

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