El Monday Night Football terminó con una sorpresiva victoria por parte de los New England Patriots sobre los Buffalo Bills. La derrota del conjunto de Josh Allen significó el adiós del último invicto dentro de la NFL, aunque el partido también dejó uno de los momentos más memorables del inicio de la temporada.
Durante el tercer cuarto, los Buffalo Bills amenazaron en zona roja a los New England Patriots. En primera oportunidad y gol, la bolsa de protección colapsó y Josh Allen tuvo que deshacerse del ovoide, que terminó en la parte más baja del Highmark Stadium.
Stefon Diggs, la figura y su revancha
El hombre que tuvo una revancha personal fue Stefon Diggs, quien regresó al Highmark Stadium tras su salida hace un año. El receptor tuvo un partido que rozó en lo excelso, con 10 recepciones y 146 yardas totales; además de varias jugadas explosivas.
Diggs dejó Buffalo la temporada anterior y se unió a los Houston Texans, equipo con el que solo estuvo un año. El receptor era el objetivo favorito de Josh Allen, sin embargo, en su último año no se sintió cómodo y solicitó su cambio a otro equipo.

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