Historia de los Mundiales: Brasil 2014, Alemania acabó con el carnaval brasileño
No hay historia que no entre en los libros de historia si esta no viene precedida de una leyenda. Para hablar de la Copa del Mundo hay pocos los que se sientan en la misma mesa de ‘icónicos’, pero su hijo más reciente, Brasil 2014, luce como una de las más grandes y querida en los últimos años.
‘We are one’
'Forza, come on’: Las palabras que acompañaban a las 32 naciones que buscaban el mismo sueño, es que Brasil 2014 no solo era otra Copa del Mundo, era otra ilusión, otras ganas de ser el mejor y como no, si la capital del futbol y los ojos del mundo miraban cada paso en todo momento.
Desde la Fase de Grupos este Mundial hizo historia; España caía en la primera instancia por el subcampeón y su verdugo, Holanda. México hacía grande a su volador más importante y lo ponía como el mejor del mundo, Argentina sufrió pero le alcanzaba; Costa Rica y Brasil le daban la vuelta al mundo con su futbol y daban pauta a un torneo sin precedentes.
En las tierras de Belo Horizonte, Brasília, Rio de Janeiro y Sao Paulo, Brasil volvió a entrar en el mapa como destino turístico y sobre todo futbolero. Cómo no amar la Copa en la que Messi se consagró el dueño del balón y Cristiano Ronaldo hizo suyo el trabajo arduo. Por su parte, Neymar Da Silva Santos Júnior retumbó en casa, pero fue tan fuerte que tuvo que ser callado.
¿Cómo terminó Brasil 2014?
Pese a que el amor y deseo futbolero en Sudamérica hizo todo por quedarse con la copa en casa, hubo un visitante lejano que no perdonó, un equipo que rompió paradigmas y que consagró a su goleador como leyenda del futbol, Alemania.
Joachim Löw cerró una de las hazañas más importantes del viejo continente, pues luego de un proceso largo y muy ‘doloroso’, Alemania pudo romper los fantasmas y levantar la copa más hermosa después de 24 años, ahora imponiéndose con autoridad y mucha polémica.
Luego de un liderato, una victoria ante Argelía y Francia, y una goleada de antología ante Brasil 7-1, Alemania se vio las caras con Argentina, nación que llegaba con las mismas o más ilusiones que el ponente, pero que no pudo ser mas que el rival que vistió de negro y rojo, pues se vio incrédula ante Neuer, Hummels, Schweinsteiger, Kroos y Klose.
Alemania se llevó el último Mundial llenó de color, fiesta y ambiente, cerrando un ciclo tan nostalgico y emotivo que dejo para Rusia 2018 unos zapatos muy grandes por llenar y que ni siquiera un solo juego acaparó la atención como Brasil lo hizo en la fiesta del deporte que ellos mismos hicieron hermoso.