Historia de los Mundiales: Estados Unidos 1994, Brasil rompe sequía de 24 años
Las Copas del Mundo se han caracterizado por tener a un grupo demasiado selecto de equipos que se coronan cada cuatro años, dentro de las cuales ha entrado Brasil desde su primera conseguida en Suecia 1958; en Estados Unidos 1994, este equipo se consagró como la máxima ganadora en la historia y rompió una sequía de 24 años, desde la edición de México 1970.
El rival al cual venció para llevarse dicha corona fue Italia, quienes hoy en día no viven un buen momento como equipo nacional, pero en el pasado eran de los indudables contendientes. Otro de los grandes detalles tiene que ver con que, tal y como sucederá en este 2026, la Final se jugó en tierra norteamericana.
Un viaje al pasado y por Norteamerica
En la edición de 1994 de la Copa del Mundo, fueron solamente 24 selecciones las contendientes por el título más relevante. El Grupo A, estuvo conformado por Rumania, selección que quedó en el primer lugar con seis puntos, seguidos de Suiza, quienes terminaron con un total de cuatro, igual que el anfitrión Estados Unidos y Colombia quedándose en el último peldaño y siendo el único de los equipos que no se metió a la siguiente ronda.
El campeón Brasil participó en el Grupo B, comandando con siete puntos, mientras que Suecia en el segundo puesto solo sumó cinco; Rusia y Camerún se quedaron fuera con tres y uno respectivamente. En el C, Alemania sumó siete puntos al igual que el campeón, España los siguió con cinco en prácticamente una calca que el grupo anterior, la única diferencia es que Corea del Sur y Bolivia quedaron fuera con dos y un punto.
El Grupo D tuvo un detalle completamente inesperado, pues los primeros tres lugares: Nigeria, Bulgaria y Argentina sumaron todos la misma cantidad de puntos (6), solo la diferencia de goles le dio a los africanos el pase a la siguiente ronda, mientras que con un empate también en ese rubro, Argentina se quedó con uno de los mejores terceros lugares.
En otra particularidad del torneo, México fue parte del Grupo E, pero justo en ese sector hubo otro múltiple empate, esta vez a cuatro puntos y con todos los demás equipos en la misma situación (Irlanda, Italia y Noruega), pero fueron los nórdicos los que se quedaron fuera, solamente por una cantidad de goles a favor y en contra menor, pero realmente el grupo fue parejo en todos los aspectos.
El último Grupo fue el F, en el que hubo otro empate a seis puntos entre Países Bajos, Arabia Saudita y Bélgica, pasando los tres a la siguiente etapa, mientras que Marruecos se quedó fuera junto con los demás últimos puestos de cada sector.
El camino al Tetracampeonato
La ronda de Octavos de Final se jugó de la siguiente manera: Rumania venció a Argentina en Los Ángeles, mientras que en Dallas, Arabia Saudita quedó fuera gracias a Suecia y su victoria 3-1, dejando listo el primer duelo de Cuartos. En Orlando, Países Bajos ganó 2-0 al equipo de Irlanda, uno de los rivales de México en Fase de Grupos; el duelo de Cuartos de los neerlandeses quedó definido en contra de Brasil, quienes echaron al anfitrión Estados Unidos por una victoria por 1-0.
En Washington, España vapuleó a Suiza 3-0 para cerrar su pase a la siguiente ronda, pero en Boston el equipo que avanzó fue Italia después de vencer 1-2 a Nigeria.
Los Cuartos de Final comenzaron con Suecia echando en San Francisco a Rumania con un 2-2 parcial que llevó a la definición en penales, misma que terminó 5-4. Por su parte, Brasil venció de manera sufrida a Países Bajos para avanzar a un enfrentamiento con los suecos en Los Ángeles.
La otra Semifinal se definió con Bulgaria venciendo a Alemania 2-1 en Nueva York, mientras que del otro lado de la llave, España fue eliminado a manos de los italianos con un marcador de 2-1. Las Semifinales se decidieron de la siguiente manera: Brasil por la mínima echó a Suecia, pero a su vez, Italia dejó fuera a Bulgaria con un 2-1. El duelo por el tercer lugar, dejó a Suecia goleando 4-0 a Bulgaria.
La Final se jugó también en Los Ángeles, donde hubo un empate a cero goles, pero en la tanda de penales que definió al ganador fue donde se dio uno de los momentos más recordados en la historia, pues Roberto Baggio falló el penal más importante de toda su carrera y el cual terminó entregando en bandeja de plata la cuarta corona mundial para Brasil.