La gira de reunión de Oasis se convirtió en uno de los grandes eventos alrededor del mundo este año. Durante su primer concierto en la Ciudad de México, la banda de Mánchester cautivo a todos los asistentes, incluido al entrenador del América, André Jardine.
El estratega brasileño es un empedernido aficionado a los hermanos Gallagher, por lo que era casi una obligación su asistencia al concierto de la banda de britpop. El entrenador de las Águilas reunió fuerzas y se llenó de energía para afrontar uno de sus retos esta temporada: el Clásico Nacional ante Chivas. Jardine dejó atrás la concentración del día viernes para poder asistir al concierto.
