La falta de dinero llevó a 2.6 millones de hogares mexicanos a quedarse sin alimentos, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que ofrece una nueva radiografía de las condiciones en las que viven las familias del país y exhibe las dificultades económicas que todavía enfrentan millones de personas para cubrir una de sus necesidades más básicas.

El ejercicio estadístico fue levantado entre octubre y noviembre de 2025 mediante una muestra de poco más de 7.3 millones de viviendas particulares habitadas y recopiló información sobre distintos aspectos demográficos y socioeconómicos. Entre los temas incluidos se encuentra precisamente la alimentación, con preguntas enfocadas en identificar hogares que tuvieron problemas para conseguir comida por falta de dinero o recursos.

El Inegi ofrece una nueva radiografía de las condiciones en las que viven las familias del país / Magnific

¿Cuántos hogares se quedaron sin alimentos por falta de dinero?

Los resultados muestran que 6.5% de los hogares experimentaron alguna restricción en el acceso a los alimentos debido a la falta de recursos económicos, situación que, de acuerdo con los datos difundidos, representa aproximadamente 2.6 millones de hogares. El problema, sin embargo, no se distribuyó de manera uniforme en todo el territorio nacional y existen entidades y municipios donde los porcentajes fueron considerablemente mayores.

Tabasco encabezó el registro estatal con 15.3% de los hogares, mientras que Oaxaca alcanzó 10.1%. La Encuesta Intercensal permite realizar este tipo de análisis territorial debido a que genera estimaciones para las 32 entidades y los 2 mil 478 municipios o demarcaciones territoriales del país.

Las diferencias son todavía más pronunciadas cuando se observan algunos municipios. Entre los 753 considerados en el análisis citado, San Martín Peras, Oaxaca, alcanzó 47% de hogares que alguna vez se quedaron sin alimentos, mientras que Atlamajalcingo del Monte, Guerrero, registró 41.6%, colocándose entre los puntos con mayores dificultades para garantizar el acceso a comida.

El 6.5% de los hogares experimentaron alguna restricción en el acceso a los alimentos debido a la falta de recursos / Especial

Falta de ingresos complica el acceso a la alimentación

Carlos Hernández García, director de Análisis en Vardez Capital, explicó que las cifras están relacionadas con el poder adquisitivo de las familias, pues disponer de alimentos en el mercado no garantiza que todos los hogares puedan comprarlos. El ingreso disponible y el comportamiento de los precios terminan determinando cuánto puede destinar una familia a cubrir sus necesidades básicas.

“Cuando el ingreso disponible es limitado, cualquier alza en el precio de alimentos o en otros gastos esenciales puede reducir la capacidad de las familias para cubrir sus necesidades”, expuso.

Desde esta perspectiva, el problema requiere tanto medidas inmediatas dirigidas a los hogares con mayores carencias como cambios de largo plazo relacionados con empleo formal, productividad y mejores ingresos, factores que permitirían a las familias enfrentar con mayor estabilidad el costo de la alimentación.

“El reto no es sólo garantizar la disponibilidad de alimentos, sino que las familias tengan la capacidad económica para acceder a ellos de manera suficiente y constante”, opinó Hernández García.

Tabasco encabezó el registro estatal con 15.3% de los hogares, mientras que Oaxaca alcanzó 10.1% / Especial

Piden revisar programas de alimentación en las zonas más vulnerables

Clemente Ruiz Durán, investigador del Posgrado de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que los resultados de la Encuesta Intercensal pueden servir para identificar con mayor precisión los territorios donde existen problemas de acceso a los alimentos y, a partir de esa información, revisar la manera en que se distribuyen los apoyos.

“La actual administración debería revisar cuáles son las zonas más vulnerables y focalizar los programas de alimentación”, dijo a El Universal.

La Encuesta Intercensal también encontró que 41.4% de los hogares obtuvo ingresos monetarios mediante programas sociales de gobiernos federal o estatales. Dentro de esta categoría se encuentran becas para estudiantes, pensiones dirigidas a adultos mayores o personas con discapacidad, además de programas para jóvenes y trabajadores del campo, entre otros.

Guerrero apareció con uno de los porcentajes más elevados, pues 57% de sus hogares recibieron ingresos provenientes de programas gubernamentales, mientras que Oaxaca registró 56.9%.

La Encuesta Intercensal permite realizar este tipo de análisis territorial debido a que genera estimaciones para las 32 entidades / Magnific

Menores de edad también padecieron hambre por falta de recursos

Uno de los datos más sensibles de los resultados está relacionado con los niños y adolescentes. La encuesta encontró que 3.9% de los hogares tuvo al menos un integrante menor de 18 años que sintió hambre, pero no comió debido a la falta de dinero o recursos.

El propio instrumento de la Encuesta Intercensal contempla preguntas para identificar diferentes grados de dificultad alimentaria entre menores de edad, incluyendo casos en los que tuvieron poca variedad de alimentos, comieron menos de lo que debían, redujeron la cantidad servida, sintieron hambre sin comer, se acostaron con hambre o llegaron a comer solamente una vez durante el día.

Nuevamente, Tabasco apareció entre las entidades con mayor incidencia, con 9.5% de hogares en esta situación, mientras que Guerrero registró 6.1%.

¿Cuánto cuesta actualmente la canasta alimentaria?

Las dificultades económicas coinciden con el incremento que han registrado los alimentos. Durante agosto, la canasta considerada en la información proporcionada alcanzó un costo promedio mensual de 2 mil 563 pesos en comercios de las ciudades, lo que representó un aumento anual de 4.5%.

El incremento fue superior a la inflación general reportada para el mismo periodo, ubicada en 3.3%, lo que significa que el precio de los productos necesarios para la alimentación avanzó a un ritmo mayor.

La comparación de largo plazo resulta todavía más significativa: en agosto de 2014 esta canasta tenía un valor de mil 264 pesos, por lo que su costo prácticamente se duplicó durante los últimos 12 años.

En las zonas rurales también se registraron aumentos. Los alimentos contemplados en la canasta alcanzaron un costo promedio de mil 911 pesos mensuales durante agosto, 3.2% más que un año antes y alrededor del doble de lo observado hace 12 años.

Precio de frutas y verduras presiona el gasto familiar

Guillermina Rodríguez, directora de Estudios Económicos de Banamex, explicó que el comportamiento reciente de la canasta alimentaria estaría incorporando el repunte registrado en los precios de frutas y verduras, cuya inflación pasó de 2.1% a 4.1% en agosto.

La especialista prevé que la presión sobre los precios continúe durante el resto del año y que la inflación cierre alrededor de 4%, escenario que podría traducirse en nuevos incrementos permanentes sobre el valor de los productos que integran la alimentación básica.

Este comportamiento resulta especialmente relevante para los hogares con menores ingresos, pues una mayor proporción de sus recursos debe destinarse a necesidades indispensables como comida, vivienda y servicios, reduciendo su margen para enfrentar nuevos incrementos.