Kira atraviesa una etapa especial en su carrera dentro del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), donde el reconocimiento del público y su evolución como luchadora le han permitido mirar atrás y sentirse orgullosa del camino recorrido. En entrevista exclusiva para Diario RÉCORD, la luchadora oriunda de Torreón compartió las emociones que vive actualmente y confesó que, después de mucho tiempo, ha aprendido a reconocer sus propios logros.

La luchadora también recordó a la niña de nueve años que comenzó a soñar con triunfar en los cuadriláteros y habló sobre los momentos en los que llegó a pensar que su carrera se había estancado. Sin embargo, el amor por este deporte la impulsó a continuar, hasta encontrar en su personaje una fuente de seguridad y fortaleza que ha sido fundamental en su vida.

Kira aprende a reconocer sus logros en el CMLL

Para Kira, el recibimiento de la afición y los avances que ha conseguido en los últimos meses representan mucho más que el reconocimiento a su trabajo. La gladiadora reconoció que durante mucho tiempo le costó sentirse satisfecha consigo misma, pero ahora disfruta de una etapa en la que puede valorar todo lo que ha construido.

“La verdad, contenta y orgullosa sobre todo. Soy una persona a la que le cuesta mucho trabajo sentirse orgullosa de sí misma o sentirse completa con lo que está haciendo y, de unos meses para acá, lo he disfrutado como no tienes idea; me he estado dando mis autofelicitaciones y eso me tiene muy feliz y contenta”, confesó.

La luchadora explicó que actualmente tiene una mentalidad más clara y una tranquilidad que le permite reconocer que sus esfuerzos están dando resultados. Para ella, el amor por la lucha libre es el sentimiento que mejor describe este momento de su carrera.

“Todo está valiendo la pena y seguiré echándole ganas, porque sobre todo a este deporte lo amo; esa es la palabra que mejor puede describir lo que siento por todo lo que estoy logrando. Yo amo la lucha libre y yo sé que muchos compañeros me pueden entender con lo que estoy diciendo en este momento”, agregó.

Enfrentarán a Tessa Blanchard, Skadi y Kira | CMLL

De la niña de nueve años a una luchadora que cumple sus sueños

Al preguntarle sobre sus primeros pasos en la lucha libre, Kira reconoció que aquella pequeña que comenzó a perseguir este sueño difícilmente habría imaginado todo lo que viviría años después. Incluso, cuando tenía 13 años, llegó a pensar que sus oportunidades de crecimiento se habían terminado mientras entrenaba en su ciudad.

“Esa pequeña Kira de nueve años que comenzó con este sueño no se lo estaría creyendo; parece tonto, algo tonto. Para mis 13 años, yo decía: ‘Creo que ya no va a dar más, ya me sentía bastante estancada allá en mi ciudad’, pero no, era un pensamiento tonto y solo tenía 13 años y todavía me queda mucha vida por delante para lograr cosas”, recordó.

Ahora, con una perspectiva completamente distinta, la gladiadora tiene claro que los sueños pueden cumplirse, aunque el camino exige disciplina, sacrificios y fortaleza mental. Su historia es también un recordatorio de que los momentos de incertidumbre no necesariamente representan el final de una carrera.

“Creo que esa niña no se lo creería, pero era algo que soñaba y puedo decir que los sueños se cumplen, pero hay que echarle muchas ganas, mucha mente, mucha fuerza, hay que sacrificar cosas, pero los resultados se están notando”, señaló.

Kira siendo parte de las campeonas nacionales en Pareja | CMLL

La máscara, el refugio que fortalece a Kira

La luchadora encontró en su personaje una manera de desarrollar una versión más fuerte y segura de sí misma. Kira explicó que ponerse la máscara representa una transformación que va más allá de lo deportivo y que el amor por esta disciplina la ha ayudado a enfrentar etapas complicadas de su vida.

“El amor a la lucha libre, a lo que hago; al momento que me pongo la máscara, es una persona totalmente diferente. Ya lo he estado estudiando. El decir ‘es que en verdad soy otra persona’, en verdad me convierto en una persona más fuerte, más segura y es algo que a lo mejor me ha salvado de tal vez unas depresiones que he tenido a lo largo de mi vida; la lucha libre ha estado para salvarme”, confesó.

Aunque reconoce las diferencias entre su personalidad y la de su personaje, Kira encuentra en ambas una característica en común: la exigencia constante. La gladiadora comentó que suele revisar sus propios videos para detectar errores y perfeccionar movimientos que quizá pasan inadvertidos para el público, pero que son importantes para ella.

“Creo que algo que me puede igualar a lo que es mi persona con el personaje de Kira es que somos muy duras mentalmente, siempre me estoy exigiendo en todo momento, tanto en mi vida personal como en mi vida laboral”, explicó.

La luchadora también reconoció que esa autoexigencia puede hacerla demasiado dura consigo misma, aunque considera que ha sido una de las claves de su crecimiento y que no desea perder esa característica.

“A lo mejor sí soy algo fuerte conmigo misma, pero es lo que me hace ser quien soy en este momento”, concluyó.

Kira y sus siguientes objetivos dentro del Consejo Mundial de Lucha Libre | Emiliano Cárdenas