Necesito que alguien me diga si estoy exagerando. Llevo casi cuatro años con mi novio. Hasta hace unas semanas estaba convencida de que él era la persona con la que quería pasar el resto de mi vida. Nos llevamos muy bien, tenemos una relación estable y, aunque obviamente hemos tenido problemas, siempre había pensado que nuestra vida íntima también era buena.

Nunca fui una persona demasiado abierta para hablar de fantasías. No porque me parezca algo malo, sino porque hay cosas que simplemente prefiero mantener en mi cabeza. Mi novio, en cambio, siempre ha sido mucho más abierto. Hace unos días estábamos hablando de nuestra relación y me preguntó si alguna vez había tenido una fantasía que nunca me hubiera atrevido a contarle.

Le respondí que sí, pero que prefería no decirle cuál. Él comenzó a insistir. Me dijo que entre nosotros no debería existir vergüenza y que podía contarle cualquier cosa, entonces me confesó una de las suyas. Y desde ese momento no puedo verlo igual.

No quiero escribir exactamente qué me dijo porque todavía me da muchísimo rechazo, pero sí puedo decirte que involucra una situación que para mí cruza completamente mis límites. Cuando terminó de explicármela, yo me quedé callada. Él se dio cuenta de mi cara y me preguntó si me había molestado. Le dije que sí.

Entonces comenzó a decirme que no significaba que quisiera hacerlo en la vida real, que una fantasía no necesariamente representa lo que una persona quiere llevar a cabo. Intenté entenderlo, de verdad. Pero no pude.

Desde aquella conversación tengo una sensación horrible cuando estamos juntos. Incluso cuando me abraza o intenta acercarse íntimamente, mi cabeza regresa automáticamente a lo que me contó.

Lo peor es que ahora empiezo a cuestionarme cosas de nuestra relación que antes ni siquiera me preocupaban. Me pregunto si alguna vez me ha visto de una manera diferente a como yo pensaba. Si llevaba años pensando en eso, si otras cosas que me ha propuesto tenían relación con esa fantasía.

Y aunque él insiste en que nunca me ha obligado a hacer nada y que jamás lo haría, ya no me siento igual de segura. Hace unos días me dijo algo que me dejó todavía más confundida. Me aseguró que le gusta que yo conozca esa parte de él porque significa que confía en mí.

Pero yo no siento que me haya acercado más a él, siento todo lo contrario. Siento que descubrí una parte de mi novio que hubiera preferido no conocer. Incluso me da miedo pensar que, si terminamos, algún día podría contarle a otra persona cosas íntimas que yo le confié.

Él dice que estoy exagerando y que estoy juzgándolo por algo que solo existe en su imaginación. Y quizá tenga razón. Pero ¿cómo hago para dejar de sentir rechazo? No quiero convertirlo en una mala persona por tener una fantasía que me parece desagradable. Tampoco quiero obligarme a aceptar algo que me hace sentir incómoda solo porque lo amo. Desde que pasó esto, he pensado seriamente en terminar. Y ahí aparece otra duda: ¿estaría terminando una relación de cuatro años por algo que ni siquiera ocurrió?

No sé si puedo separar a la persona que amo de esa fantasía que ahora tengo permanentemente en la cabeza. Él quiere que olvidemos la conversación y sigamos como antes. Yo no puedo. Cada vez que estamos solos pienso en lo mismo. ¿Estoy siendo demasiado cerrada? ¿Una fantasía realmente puede ser suficiente motivo para terminar una relación? No quiero juzgarlo, pero tampoco quiero quedarme en una relación donde ya no me siento cómoda.

Marilú te aconseja...

Yo empezaría separando dos cosas que aquí se están mezclando: fantasía y conducta. Una fantasía no necesariamente significa que una persona quiera llevarla a cabo y, por sí sola, tampoco define quién es tu novio. Tú misma dices que nunca te ha obligado a hacer nada y que él insiste en que no pretende hacerlo realidad. 

Pero tampoco creo que tengas que convencerte de que “no pasa nada”. Si lo que escuchaste cruza un límite importante para ti, tienes derecho a sentir rechazo.

A mí me preocuparía menos preguntarme si estás siendo demasiado cerrada y más entender qué cambió dentro de ti después de escucharlo. Porque parece que no solo te desagradó la fantasía: cambió la forma en la que lo ves, empezaste a reinterpretar situaciones anteriores e incluso dejaste de sentirte igual de segura con él. 

Yo me preguntaría: ¿qué significa para mí saber que mi pareja fantasea con eso? ¿Es algo que contradice profundamente mis valores o estoy reaccionando al impacto de conocer una parte de él que nunca imaginé?

Y sí, para mí una fantasía podría ser motivo suficiente para terminar una relación si después de conocerla descubro una incompatibilidad que no puedo conciliar. No necesito esperar a que alguien haga algo para reconocer un límite. Pero tampoco tomaría una decisión únicamente desde el impacto inicial. Primero intentaría entender qué fue exactamente lo que se rompió para mí al escucharlo.

Marilú Álvarez

Marilú Álvarez es sexóloga especializada en terapia individual y de pareja. Cuenta con formación en Análisis Existencial y Logoterapia, EFT (Emotionally Focused Therapy), EMDR para reprocesamiento del trauma y Terapia Narrativa. Su enfoque terapéutico es humanista y existencial, centrado en acompañar a las personas en procesos de autoconocimiento, crecimiento personal y fortalecimiento de sus relaciones.

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Marilú Álvarez es sexóloga especializada en terapia individual y de pareja. / @marilu_psicoterapeuta