El 17 de agosto de 2005, Lionel Messi comenzó una historia que parecía tener el peor de los desenlaces. Con apenas 18 años, el rosarino ingresó de cambio ante Hungría en Budapest para disputar sus primeros minutos con la Selección Argentina, pero apenas tocó el balón y terminó expulsado después de golpear con el brazo al defensor Vilmos Vanczák cuando intentaba quitarse una falta de encima.
Messi apenas permaneció unos segundos en el terreno de juego y abandonó la cancha entre lágrimas. Incluso llegó a pensar que aquella expulsión podía significar el final de su aventura con la Albiceleste. Lo que nadie podía imaginar entonces era que ese mismo joven terminaría convirtiéndose en el futbolista con más partidos y el máximo goleador en la historia de Argentina.
De las lágrimas en Budapest a levantar la Copa del Mundo
Después de aquel accidentado debut, Messi comenzó a construir una carrera internacional que atravesó frustraciones, finales perdidas y momentos de enorme presión. Antes de consolidarse con la Mayor, ya había sido campeón, goleador y mejor jugador del Mundial Sub-20 de 2005, demostrando que aquella expulsión no definiría su historia con Argentina.
En 2006 disputó su primer Mundial y posteriormente consiguió la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Sin embargo, los títulos con la Selección Mayor tardaron en llegar. Messi perdió las finales de la Copa América de 2007, 2015 y 2016, además de la Copa del Mundo de 2014, resultados que durante años alimentaron las críticas sobre su relación con la Albiceleste.
El punto de quiebre llegó en 2021. Messi levantó su primer gran trofeo con la Selección Mayor al conquistar la Copa América en Brasil. Un año después ganó la Finalissima ante Italia y, finalmente, alcanzó el título que durante toda su carrera había perseguido: la Copa del Mundo de Qatar 2022. En 2024 volvió a levantar la Copa América.
Messi se va con todos los récords
Más de 21 años después de aquel debut en Budapest, la historia terminó de una manera completamente distinta. Messi cerró su ciclo con Argentina como el jugador con más apariciones y el máximo goleador histórico de la Selección.
El ‘10’ terminó con 207 partidos, 126 goles y 68 asistencias, además de cuatro títulos mayores: Copa América 2021, Finalissima 2022, Mundial de Qatar 2022 y Copa América 2024. También disputó seis Mundiales y se convirtió en el argentino con más partidos jugados en la historia de la Copa del Mundo.
Su recorrido con Argentina también dejó una marca histórica en la Copa América y las Eliminatorias. Sus 126 goles lo colocaron en la cima de la tabla de goleadores de la Albiceleste, mientras que sus 36 tantos en Eliminatorias lo convirtieron en el máximo anotador histórico de esa competencia.
Y si aquel 17 de agosto de 2005 Messi salió del campo entre lágrimas pensando que quizá no volvería a ser convocado, más de dos décadas después se despidió convertido en campeón del mundo, capitán y máximo referente de una generación que devolvió a Argentina a lo más alto. La historia que comenzó con una tarjeta roja terminó con el ‘10’ convertido en parte inseparable de la historia de la Albiceleste.

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