La experiencia de disputar una Copa del Mundo con la Selección de México deja marcas imborrables en los futbolistas, pero para Roberto Alvarado, el instante de mayor carga emocional no ocurrió durante el protocolo inicial ni al entonar el himno nacional. El 'Piojo' abrió su corazón para compartir el verdadero sentimiento que lo embargó al ver la entrega incondicional de los fanáticos aztecas en las calles.

Julián Quiñones y 'Piojo' Alvarado | MexSport

Al ser cuestionado sobre las sensaciones dentro de la cancha, el atacante tricolor aclaró que el momento de mayor impacto ocurrió en el trayecto hacia el inmueble mundialista, al observar la fiesta y la pasión de la gente que rodeaba el transporte del equipo.

"Porque me preguntaron, 'ay, ¿no tienen ganas de llorar en el himno y así?'. Y yo decía no, o sea, a mí me dieron más ganas de llorar cuando, en el camino para ir al estadio, veía a toda la gente. Toda la gente así, o sea, pues, asomándose por las ventanas del camino y toda la gente emocionada, toda la gente gritando. O sea, ahí me daban ganas de llorar, que decía, qué perro", relató el futbolista con enorme franqueza.

Roberto Alvarado durante el partido ante Sudáfrica | MEXSPORT

La tribuna azteca reflejado en el autobús del Tri

Las palabras de Alvarado reflejan el impacto que genera el color y la calidez de la marea verde para los seleccionados nacionales antes de saltar al terreno de juego. Ver a miles de compatriotas ondeando banderas, cantando y alentando a través de los vidrios del camión se convirtió en la mayor inyección de motivación y sentimiento para el jugador.

Afición mexicana festejando a la Selección l X: @ClaraBrugadaM

La confesión del 'Piojo' vuelve a poner en evidencia el vínculo único que existe entre la afición mexicana y sus representantes dentro del campo, demostrando que la pasión mundialista se vive con la misma intensidad tanto en la tribuna como dentro del vestidor.