Soy Norma y llevo ocho años casada con mi marido. Siempre hemos tenido una relación buena, nos llevamos bien y, sinceramente, nunca sentí que tuviéramos problemas graves como pareja. Obviamente, como en cualquier relación larga, hemos tenido etapas mejores que otras, pero nada que me hiciera pensar que había algo roto entre nosotros.

Por eso me sorprendió muchísimo lo que pasó hace unos días.

Estaba arreglando unas cosas en el clóset y le pedí que buscara una caja que estaba hasta arriba. Yo estaba ocupada en otra habitación y de repente escuché:

"¡¡¿Qué es esto?!!"

Y en cuanto escuché su tono de voz, sentí que se me fue el alma al piso. Porque inmediatamente supe qué había encontrado. Era un juguete que compré hace varios meses.

La verdad nunca se lo había dicho porque sinceramente nunca lo vi como algo importante. No era un secreto enorme ni algo escondido con mala intención. Simplemente era algo mío y ya.

Pero cuando lo vi sosteniéndolo, su cara me hizo sentir horrible. No estaba enojado. Se veía triste.

Y eso me pegó muchísimo más. Al principio se empezó a reír incómodo y me dijo: "ah, mira lo que tenías guardado". Pero después me preguntó algo que me hizo sentir mal y pensar mucho en lo que había significado realmente para él: "¿Ya no soy suficiente para ti?"

Y sinceramente me quedé como en shock. Porque jamás había visto las cosas de esa manera. En mi cabeza una cosa no tenía nada que ver con la otra. Nunca lo compré porque me sintiera insatisfecha con él. Nunca pensé: "necesito algo porque mi marido no puede". Ni siquiera pasó por mi mente.

Pero desde ese día lo siento raro.Ya no ha vuelto a sacar el tema directamente, pero lo noto diferente. Hace comentarios medio en broma como: "a lo mejor eso te gusta más" o "seguro eso hace mejor trabajo que yo".

Y aunque se ríe cuando lo dice, se siente raro. Porque siento que realmente le afectó. Ahora me siento confundida porque una parte de mí piensa que no hice nada malo, pero otra parte se siente culpable por no haber hablado del tema antes.

¿Cómo puedo explicarle que una cosa no reemplaza a la otra sin hacerlo sentir menos o herirlo más? Y también siento culpa, ¿hice mal en comprar un juguete a escondidas de él?

Marilú te aconseja

Me parece que aquí el tema no es el juguete, sino el significado que cada uno le atribuyó. Para ti, era una forma más de explorar tu sexualidad; para él, terminó convirtiéndose en una comparación con su desempeño sexual. Y esas dos interpretaciones pueden coexistir sin que ninguna sea "la verdad". Un juguete sexual no sustituye a una pareja, del mismo modo que una fantasía o la masturbación tampoco significan necesariamente insatisfacción con la relación. De hecho, la evidencia disponible muestra que, en muchas parejas, el uso consensuado de juguetes sexuales se asocia con una mayor variedad erótica y, en algunos casos, con mayor satisfacción sexual, no con menor deseo por la pareja.

Lo importante ahora no es convencerlo de que "no tiene razón", sino entender qué tocó emocionalmente en él. Detrás de preguntas como "¿ya no soy suficiente?" suele haber miedo a no ser deseado, a ser reemplazado o a no cumplir con una expectativa sobre la masculinidad. Si pueden hablar desde la vulnerabilidad, en lugar de desde la defensa, probablemente descubrirán que no están discutiendo sobre un objeto, sino sobre inseguridades que ambos pueden sostener juntos.

Marilú Álvarez

Marilú Álvarez es sexóloga especializada en terapia individual y de pareja. Cuenta con formación en Análisis Existencial y Logoterapia, EFT (Emotionally Focused Therapy), EMDR para reprocesamiento del trauma y Terapia Narrativa. Su enfoque terapéutico es humanista y existencial, centrado en acompañar a las personas en procesos de autoconocimiento, crecimiento personal y fortalecimiento de sus relaciones.

  • marilu@terapiaconsentido.com

  • Instagram: @marilu_psicoterapeuta

  • Tiktok: @marilupsicoterapeuta

Marilú Álvarez es sexóloga especializada en terapia individual y de pareja. / @marilu_psicoterapeuta