Elon Musk, Mark Zuckerberg y Jensen Huang habrían contactado directamente a Donald Trump para expresar su rechazo a nuevas medidas de supervisión para la industria de la inteligencia artificial, de acuerdo con un informe de The Wall Street Journal retomado por The Independent. Los acercamientos se produjeron durante las últimas semanas, en medio del debate sobre cómo controlar los riesgos de una tecnología que avanza rápidamente.
La discusión comenzó después de que Demis Hassabis, director de Google DeepMind, presentara el 14 de julio una propuesta para crear un organismo regulador encargado de establecer estándares de seguridad para los sistemas de IA. La iniciativa también recibió el respaldo de Dario Amodei, director de Anthropic, pero, según el reporte citado, Musk, Zuckerberg y Huang expresaron su oposición durante reuniones privadas en el Despacho Oval.
¿Por qué los empresarios tecnológicos rechazan nuevas regulaciones?
Uno de los principales argumentos planteados por los opositores a nuevas reglas es el riesgo de que una mayor supervisión ralentice el desarrollo de la inteligencia artificial en Estados Unidos. En este debate también aparece la competencia con China, país que Trump ha señalado como un rival estratégico en la carrera tecnológica.
A principios de esta semana, Trump publicó en Truth Social su postura sobre el tema y calificó los temores relacionados con la IA como un “engaño”. El presidente también sostuvo que cualquier intento por frenar el desarrollo de esta tecnología podría beneficiar a China y defendió que Estados Unidos ya cuenta con mecanismos regulatorios suficientes para actuar frente a las empresas del sector.
En sus declaraciones, Trump también cuestionó las críticas contra la inteligencia artificial y los centros de datos. Su postura se suma a la presión de distintos sectores tecnológicos que buscan evitar nuevas normas específicas para la industria, mientras otros líderes de empresas de IA han advertido sobre los posibles riesgos de los sistemas cada vez más avanzados.
¿Qué proponen Musk y Huang para controlar los riesgos de la IA?
Musk ha planteado una alternativa basada en la autorregulación entre las propias empresas tecnológicas. Durante la cumbre All-In, celebrada en Los Ángeles, el empresario propuso que las principales compañías de inteligencia artificial prueben los modelos más avanzados de sus competidores antes de que lleguen al mercado.
La idea, explicó Musk, permitiría que las empresas no fueran las únicas encargadas de evaluar sus propios sistemas. De esta manera, los competidores podrían detectar posibles problemas y advertir sobre ellos antes del lanzamiento de un nuevo modelo.
Por su parte, Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, sostuvo que las leyes existentes son suficientes para evitar los peores resultados de los sistemas avanzados de inteligencia artificial. Durante una conferencia de Salesforce en San Francisco, rechazó la necesidad de crear nuevas leyes o regulaciones específicas para la tecnología.
Huang señaló que las empresas deben asumir la responsabilidad de sus productos antes de ponerlos a disposición del público y consideró que, si una compañía no tiene confianza en la funcionalidad, capacidad o seguridad de un sistema, no debería lanzarlo al mercado.
La postura contrasta con las advertencias realizadas por Dario Amodei y Sam Altman, director general de OpenAI, quienes han señalado los posibles riesgos de no establecer políticas adecuadas de supervisión. El debate permanece abierto entre quienes plantean una mayor regulación de la inteligencia artificial y quienes consideran que las empresas deben asumir una mayor responsabilidad mediante mecanismos internos de evaluación.

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