Piden justicia para Sasha, la husky que mordió a un niño en la Feria del Libro y podría ser sacrificada
Las instalaciones de la Dirección de Atención y Bienestar Animal (DABA) en Ciudad Juárez se han convertido en el punto de reunión de activistas y ciudadanos que exigen una misma cosa: que Sasha, una perrita de raza husky, no sea sacrificada. La campaña ha tomado fuerza en redes sociales bajo consignas como "Justicia para Sasha", "Liberen a Sasha" y "Sasha con Vida", generando una discusión que ya supera las fronteras de Chihuahua.
El motivo de la movilización es que el animal permanece bajo resguardo de las autoridades tras verse involucrado en una agresión contra un menor de edad. Mientras colectivos animalistas piden que la perrita sea devuelta a su hogar una vez concluido el proceso legal y sanitario, las autoridades sostienen que deben cumplir los protocolos establecidos para este tipo de casos.
¿Por qué Sasha terminó bajo resguardo de las autoridades?
La historia se remonta al 28 de mayo, cuando se realizaba una actividad de la Feria del Libro de la Frontera en el Centro Cultural Paso del Norte. Durante el evento, Sasha mordió en el rostro a un niño de cinco años, hecho que derivó en una denuncia y en la intervención de la autoridad municipal.
Tras el incidente, la perrita fue trasladada a las instalaciones de la DABA, donde permanece bajo un periodo obligatorio de observación de 10 días. Según la dependencia, este procedimiento forma parte de los protocolos sanitarios aplicables cuando un perro agrede a una persona y busca descartar cualquier riesgo relacionado con enfermedades como la rabia.
La dependencia, encabezada por Alma Arredondo Salinas dentro de la administración del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, ha señalado que además existe una denuncia presentada ante la Fiscalía por parte de los familiares del menor, motivo por el cual el caso sigue bajo revisión.
Dos versiones distintas sobre lo que ocurrió antes de la mordida
Uno de los factores que ha mantenido viva la controversia es que las partes involucradas ofrecen relatos diferentes sobre los momentos previos al ataque.
Por un lado, Alejandro Alcocer Herrera, propietario de Sasha, sostiene que la reacción del animal ocurrió después de que el menor interactuó de manera insistente con la husky. De acuerdo con su versión, el niño habría jalado las orejas de la mascota en repetidas ocasiones e incluso intentado tocar uno de sus ojos, situación que provocó una respuesta defensiva.
La familia del menor rechaza esa explicación. Los padres aseguran que el niño únicamente buscaba acercarse a la perrita y convivir con ella. Según su relato, la agresión ocurrió cuando ya se despedían del animal antes de abandonar el evento.
Mientras la discusión sobre lo sucedido continúa, Alcocer Herrera asegura que desde el primer momento reconoció la gravedad de las lesiones sufridas por el menor y que acudió a instalaciones médicas con la intención de hacerse responsable de los gastos derivados de la atención.
La disputa también alcanza a las autoridades
Además del debate sobre la agresión, el propietario denunció que elementos municipales y personal de bienestar animal retiraron a Sasha de manera irregular. También rechazó las versiones que señalan que la mascota carecía de documentación.
Según Alcocer, cuenta con la cartilla de vacunación vigente y con documentos emitidos por profesionales de la psicología que respaldan la función de Sasha como animal de apoyo emocional. En contraste, la autoridad municipal sostiene que no recibió documentación oficial que acreditara formalmente a la husky como animal de asistencia o soporte psicoterapéutico al momento de iniciar el procedimiento.
Mientras activistas exigen que la perrita regrese con su dueño una vez concluido el periodo de observación, las autoridades mantienen que cualquier decisión deberá apegarse a los procedimientos legales y sanitarios vigentes.