Ver una mariposa monarca durante el Día de Muertos tiene un significado especial para algunas comunidades indígenas de México, pues existe la creencia de que estos insectos representan las almas de los familiares fallecidos que regresan para visitar a sus seres queridos. Esta tradición está relacionada con la llegada de las mariposas a los bosques de Michoacán y el Estado de México, un fenómeno que ocurre entre finales de octubre y principios de noviembre, cuando las familias comienzan a preparar sus ofrendas.

Aunque para muchas personas se trata únicamente de una especie reconocida por sus alas anaranjadas con negro, entre los pueblos purépecha y mazahua su presencia también tiene un valor espiritual. Desde hace generaciones se cuenta que las mariposas acompañan a los difuntos en su regreso al mundo de los vivos, por lo que encontrarse con una durante estas fechas puede interpretarse como una visita simbólica de alguien que ya falleció.

¿Por qué se cree que las mariposas monarca son las almas de los muertos?

Una de las historias más conocidas proviene de la tradición mazahua, documentada por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) bajo el nombre de “Xepje: El alma de los muertos”. El relato cuenta que las mariposas monarca ayudan a las almas a encontrar el camino de regreso a casa y que, a través del movimiento de sus alas, pueden transmitir mensajes de quienes ya no están. Esta creencia también explica por qué algunas familias consideran importante no molestar a estos insectos cuando aparecen durante las celebraciones.

Las mariposas monarca recorren más de 4 mil kilómetros desde Canadá y Estados Unidos para pasar el invierno en México./ Pixabay

Para los purépechas, habitantes de distintas regiones de Michoacán, la llegada de las mariposas también está vinculada con el retorno de los difuntos. La coincidencia entre su migración y las celebraciones del 1 y 2 de noviembre fortaleció esta relación, convirtiéndolas en un símbolo de la memoria familiar. Por ello, dentro de estas tradiciones, observar una monarca no se interpreta como una señal de mala suerte, sino como un recordatorio de los seres queridos que permanecen presentes a través de los recuerdos.

La creencia tiene una relación cercana con el significado de las ofrendas de Día de Muertos, donde se colocan fotografías, veladoras, flores de cempasúchil, agua y los alimentos favoritos de las personas fallecidas. Según la tradición, estos elementos ayudan a recibir a las almas durante su visita. Las mariposas se integran de manera simbólica a esta celebración porque su llegada coincide con los días en los que las familias recuerdan a sus difuntos y preparan todo para darles la bienvenida.

¿Por qué las mariposas monarca llegan a México durante el Día de Muertos?

La presencia de estos insectos también tiene una explicación científica. Cada otoño, las mariposas monarca recorren más de 4 mil kilómetros desde Canadá y Estados Unidos para escapar de las bajas temperaturas del invierno. De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), su viaje comienza entre septiembre y principios de octubre, mientras que su llegada a las zonas de hibernación ocurre principalmente entre finales de octubre y los primeros días de noviembre.

Uno de sus principales destinos es la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, localizada entre Michoacán y el Estado de México, donde encuentran refugio en los bosques de oyamel. En estos lugares permanecen durante el invierno, formando grandes agrupaciones sobre las ramas de los árboles. Se trata de uno de los fenómenos migratorios más importantes de América del Norte, que también forma parte del patrimonio natural de México.

Las flores de cempasúchil y las mariposas monarca forman parte del simbolismo asociado al Día de Muertos./ Pixabay