¿Se repetirán 133 partidos de la Eredivisie? La crisis que sacude al futbol neerlandés
El futbol neerlandés atraviesa una de sus mayores crisis administrativas en años debido al llamado “Paspoortgate”, un caso relacionado con la doble nacionalidad de futbolistas que podría tener consecuencias deportivas y legales de gran alcance. Jugadores como Tjaronn Chery han vivido de primera mano la incertidumbre tras quedar temporalmente fuera de actividad mientras se aclaraba su situación migratoria y laboral.
La problemática se desató después de que varios futbolistas aceptaran representar a selecciones como Indonesia, Surinam o Cabo Verde, lo que en algunos casos implicó la pérdida automática de la nacionalidad neerlandesa. Esto los convirtió en jugadores extracomunitarios, obligados a cumplir requisitos específicos, como contar con permisos de trabajo y alcanzar ciertos umbrales salariales para poder competir legalmente en clubes locales.
El origen del “Paspoortgate” en la Eredivisie
El detonante del caso fue un comentario en el pódcast “De Derde Helft”, donde el analista Rogier Jacobs sugirió que el NAC Breda podría impugnar su derrota 6-0 ante el Go Ahead Eagles por la supuesta alineación indebida de Dean James, quien habría perdido su elegibilidad tras adquirir otra nacionalidad.
El comentario generó una reacción inmediata. El NAC Breda presentó una queja formal ante la KNVB, lo que abrió la puerta a una revisión más amplia sobre la situación de al menos 25 futbolistas en ligas neerlandesas.
Expertos en derecho deportivo, explicaron que al renunciar a la nacionalidad neerlandesa, los jugadores pasan a ser considerados extranjeros, lo que implica la necesidad de permisos específicos para trabajar en el país. En ligas como la Eredivisie, estos requisitos incluyen salarios mínimos elevados que no todos los jugadores cumplen.
Efecto dominó y posibles sanciones
Tras la denuncia inicial, otros clubes como el TOP Oss también cuestionaron la elegibilidad de futbolistas rivales. Esto provocó que equipos, agentes y federaciones buscaran asesoría legal urgente para evaluar el alcance del problema.
La situación se complicó debido a que países como Indonesia no permiten la doble nacionalidad, lo que obligó a algunos jugadores a renunciar a su ciudadanía neerlandesa sin considerar las implicaciones legales. Incluso figuras vinculadas a la selección indonesia, dirigida por Patrick Kluivert, se vieron indirectamente relacionadas con esta tendencia de reclutamiento internacional.
El impacto potencial es significativo: si un tribunal falla a favor del NAC Breda, la KNVB podría verse obligada a revisar o repetir hasta 133 partidos en los que participaron jugadores afectados, lo que pondría en riesgo la integridad de la competición.
Mientras tanto, algunos futbolistas han podido regresar a la actividad tras obtener permisos temporales, como el llamado “sello UE”, que permite trabajar mientras se regulariza su estatus. Sin embargo, otros continúan evaluando sus opciones legales y deportivas.
El caso sigue en manos de un tribunal en Utrecht, cuyo fallo podría redefinir las reglas administrativas del fútbol neerlandés y sentar un precedente sobre la gestión de la doble nacionalidad en el deporte profesional.