La alerta sísmica volvió a sonar este sábado 19 de septiembre en la Ciudad de México, pero esta vez como parte del Segundo Simulacro Nacional 2026, un ejercicio que reunió a ciudadanos, brigadistas y autoridades para poner a prueba los protocolos de actuación ante una eventual emergencia. En punto de las 12:00 horas, altavoces y otros sistemas de alertamiento fueron activados mientras miles de personas comenzaron los procedimientos de evacuación y repliegue establecidos para este tipo de situaciones.
La edición de este año tuvo una característica particular: por primera vez el ejercicio nacional del 19 de septiembre se llevó a cabo en sábado, una decisión con la que las autoridades buscaron que las familias también practicaran qué hacer ante una emergencia desde sus hogares, negocios, espacios públicos o lugares recreativos y no únicamente desde oficinas y escuelas. El Gobierno de México confirmó previamente que el simulacro abarcaría las 32 entidades, aunque con diferentes escenarios sísmicos dependiendo de cada región.
Así se vivió el Segundo Simulacro Nacional 2026 en CDMX
En la capital del país, brigadistas participaron en las evacuaciones de inmuebles y guiaron a las personas hacia puntos de reunión, mientras diferentes dependencias pusieron en marcha sus protocolos internos. Como parte del despliegue de supervisión, helicópteros Cóndores realizaron sobrevuelos y las autoridades capitalinas dieron seguimiento al ejercicio en diferentes puntos de la ciudad.
El Metro de la Ciudad de México también activó sus procedimientos correspondientes ante el ejercicio preventivo. Una vez concluidos los protocolos, la circulación de los trenes retomó su operación habitual, mientras los usuarios continuaron sus recorridos por la red. El objetivo de estas acciones es que sistemas de transporte, instituciones públicas, empresas y ciudadanía conozcan previamente qué hacer si una situación similar ocurre durante una emergencia real.
La hipótesis utilizada para la Zona Centro contempló un sismo de magnitud 7.7, con profundidad de 67 kilómetros y epicentro localizado 15 kilómetros al suroeste de Tehuacán, Puebla. El escenario consideró afectaciones hipotéticas en Ciudad de México, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Puebla, Querétaro, Tlaxcala y Veracruz.
México ensayó cinco escenarios diferentes de sismo
A diferencia de ejercicios en los que se plantea una sola hipótesis para todo el país, el Segundo Simulacro Nacional 2026 fue diseñado con cinco escenarios regionales diferentes, con el propósito de poner a prueba las capacidades de respuesta ante amenazas que correspondieran de mejor manera con las características de cada zona.
Además del sismo de magnitud 7.7 planteado para la Zona Centro, se contemplaron hipotéticos movimientos de magnitud 7.1 cerca de Mexicali, Baja California; 5.2 en las inmediaciones de Allende, Nuevo León; 7.0 al noreste de Cabo Catoche, en la Península de Yucatán; y 7.6 al suroeste de Tonalá, Chiapas. En total, las cinco hipótesis abarcaron las 32 entidades del país.
La realización del ejercicio un sábado también permitió que la prevención se trasladara a escenarios distintos a los laborales. Protección Civil había insistido previamente en que una emergencia puede ocurrir en cualquier momento, por lo que identificar rutas de evacuación, puntos de reunión, zonas de menor riesgo y responsabilidades dentro de cada familia resulta fundamental independientemente del día de la semana.
Tlatelolco recuerda a las víctimas de los sismos
El 19 de septiembre no estuvo dedicado únicamente a los protocolos de prevención. En Tlatelolco se realizó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los terremotos de 1985 y 2017, dos acontecimientos que transformaron la historia de la Ciudad de México y la manera en la que sus habitantes responden ante una emergencia.
Este 2026 se cumplen 41 años del terremoto de 1985 y nueve del ocurrido el 19 de septiembre de 2017. La jornada conmemorativa comenzó desde las 07:19 horas con el izamiento de la Bandera Nacional a media asta en el Zócalo capitalino, ceremonia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum junto con integrantes del Gabinete de Seguridad y representantes del Sistema Nacional de Protección Civil.
Durante la conmemoración, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, recordó la reacción ciudadana que siguió al terremoto de 2017 y la movilización espontánea que permitió organizar rescates, centros de acopio y diferentes formas de ayuda.
“La tierra volvió a temblar, una generación con memoria, otra descubriendo los viejos horrores”, expresó.
Brugada también recordó “las cadenas humanas solidarias”, “las brigadas” y “las bicicletas llevando herramientas y medicinas”, además de la participación de jóvenes y ciudadanos durante las labores posteriores al desastre. “Otra vez la organización popular espontánea, otra vez las juventudes levantando piedras”, señaló.
Reconstrucción por el sismo de 2017 supera 97% en CDMX
Nueve años después del terremoto, la reconstrucción de las viviendas afectadas se acerca a su etapa final, aunque todavía quedan familias pendientes de regresar a inmuebles reconstruidos. De un universo de aproximadamente 22 mil 200 viviendas que requirieron intervención, 20 mil 556 ya fueron entregadas, de acuerdo con datos de la Comisión para la Reconstrucción.
El avance global reportado supera 97% de la meta de reconstrucción. Actualmente existen mil 360 viviendas en proceso, con un avance superior a 60%, mientras otras 225 están pendientes de comenzar trabajos. En total, permanecen mil 585 viviendas por entregar, por lo que el proceso iniciado después del terremoto de 2017 todavía no puede darse por concluido.
Brugada reiteró que el objetivo es concluir todos los casos pendientes y devolver los hogares a las familias damnificadas.
“Nuestro compromiso es invariable: la reconstrucción termina cuando la última familia regrese a casa”, afirmó.
La inversión pública acumulada para atender la reconstrucción ha sido de más de 15 mil millones de pesos, mientras los últimos inmuebles pendientes presentan principalmente situaciones jurídicas, sociales o dificultades técnicas que han retrasado el inicio o conclusión de las obras.
“La Ciudad de México tiene 7 siglos de memoria y no olvida”
Durante los actos conmemorativos, Clara Brugada hizo énfasis en mantener viva la memoria de quienes perdieron la vida durante los terremotos que marcaron a diferentes generaciones de capitalinos.
“Hoy se cumplen 41 años del sismo del 85 y 9 del 2017”, señaló.
La mandataria afirmó que cada 19 de septiembre la capital recuerda “con emoción y dolor” a quienes perdieron a madres, padres, hijos, hermanas, hermanos y compañeros. Brugada agregó que la Ciudad de México “tiene 7 siglos de memoria y no olvida” y recordó que, incluso cuando todo parecía derrumbarse, “el pueblo permaneció de pie”.
La coincidencia entre la conmemoración y el simulacro vuelve a colocar en el centro la importancia de la cultura de Protección Civil, particularmente en una ciudad donde los terremotos de 1985 y 2017 dejaron profundas consecuencias humanas, sociales y materiales.
Segundo Simulacro Nacional busca fortalecer la prevención
La presidenta Claudia Sheinbaum participó en las actividades de este 19 de septiembre y destacó la importancia de realizar estos ejercicios para detectar fallas antes de enfrentar una emergencia real.
“Estos ejercicios nos permiten identificar áreas de mejora, fortalecer nuestros protocolos y estar mejor preparados”, señaló, al agradecer a quienes participaron y siguieron las indicaciones de los equipos de Protección Civil.
El Gobierno federal había informado que, además de los altavoces conectados al Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), el alertamiento se difundiría mediante radio, televisión y teléfonos celulares compatibles, estos últimos con un mensaje, sonido y vibración que especificaría claramente que se trataba de un simulacro.
Así, este 19 de septiembre de 2026 volvió a combinar memoria y prevención en la Ciudad de México. Mientras miles de personas practicaron cómo reaccionar ante un hipotético sismo, la capital recordó a quienes murieron en 1985 y 2017 y mantiene todavía abierta una tarea que comenzó hace nueve años: concluir la reconstrucción de las viviendas afectadas hasta que la última familia pueda regresar a casa.

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