Suiza 1954: La más goleadora y el milagro de Berna
Hay historias que comienzan con una tragedia, la de la Copa del Mundo 1954 celebrada en Suiza es una de ellas. Luego del fin de la guerra, la FIFA eligió al país de UEFA como su anfitriona para el Mundial, esto debido a que era una de las naciones que menor daño había sufrido durante el evento bélico.
El milagro de Berna
La contienda que llevó a 16 selecciones en busca del campeonato mundial terminó con un nuevo campeón, mismo que superó las expectativas y derrotó a Hungría, la cual llegaba como el candidato número uno.
Alemania Federal (llamada así por su división política tras la guerra) regresó en plan grande al campeonato internacional, pues después de su veto del Mundial de Brasil 1950, el equipo germano llegó para quedarse.
El Mundial de 1954 fue histórico en muchos aspectos; desde su formato peculiar de solo dos partidos en Fase de Grupos, el ser el primero en ser transmitido por televisión e incluso el volverse el más goleador hasta ese momento.
La Gran Final fue disputada por Hungría, la cual llegaba como favorita al contar con los mejores jugadores del mundo en ese momento, Ferenc Puskas y Sandor Kocsis. Del otro lado, Alemania Federal encontró en Helmut Rahn al héroe que los haría campeones mundiales por primera vez en el Estadio Wankdorf de la ciudad de Berna.
Los ‘Magiares Mágicos’
El cuadro subcampeón, Hungría, cumplió con casi todas las expectativas, pues sólo faltó conseguir el campeonato, sin embargo, sus estrellas cumplieron al ser los mejores del certamen mundialista, consiguiendo incluso el título de goleo individual.
Sándor Kocsis, delantero húngaro fue galardonado como el máximo rompe redes del Mundial, pues sus 11 estampas en Suiza lo dejaron como líder absoluto, además de colocarlo como uno de los máximos goleadores en solitario.
En segundo lugar está Ferenc Puskas, quien pese a no ser de los máximos goleadores si lideró a su país rumbo a la Final, siendo una pieza acabe dentro del equipo dirigido por el nacido en Budapest, Gusztáv Sebes.
Un Mundial inolvidable
La Copa del Mundo celebrada en Suiza dejó grandes marcas, principalmente el récord de 140 goles en 26 partidos, dejándolo como el más goleador hasta la fecha, donde el mejor equipo fue Alemania Federal y el peor fue Corea del Sur.