A 24 días: México fue la primera selección que jugó todo un partido mundialista con uniforme prestado en 1950
Recientemente, la Selección Mexicana dio a conocer el que será su tercer jersey para la Copa del Mundo 2026, de la que será anfitrión junto a Estados Unidos y Canadá. Una playera en color negro que es difícil que el combinado Tricolor pueda utilizar durante la justa veraniega, pero que ha sido del gusto de la afición desde su lanzamiento.
El color negro en un uniforme de México no es algo nuevo, pues su primera aparición fue para el Mundial de 2010, estrenándose nada más y nada menos que en el partido inaugural del torneo ante el anfitrión Sudáfrica. Desde entonces, es común que el combinado nacional tenga entre sus opciones de uniforme el color negro.
Hoy en día es común que las selecciones que participan en los Mundiales presenten dos uniformes: uno de local, más tradicional, y uno de visita, que alterna los colores tradicionales, o bien, como el caso del uniforme negro antes mencionado, presenten una coloración ajena a lo acostumbrado, pero innovadora.
Pero no siempre fue así en las Copas del Mundo; durante las primeras ediciones, las selecciones sólo llegaban con una combinación, por lo que si llegaban a presentar la misma tonalidad que el rival, se metían en serios problemas.
Como le pasó a la Selección Mexicana en el Mundial de Brasil 1950, al convertirse en el primer representativo en utilizar desde el inicio del juego un uniforme ajeno al suyo. Una equipación de un club del país sede, en este caso el del Gremio, que era de color azul con blanco, tradicional del equipo de Porto Alegre.
Fue en el último duelo de la Fase de Grupos ante Suiza, que entonces también vestía principalmente de rojo, así como la Selección Mexicana antes de que se popularizara y utilizara como principal el color verde y, para no confundirse, el representativo nacional tuvo que vestir con un jersey azul con franjas en blanco, short azul y calcetas blancas, el uniforme que entonces utilizaba el Tricolor Gaucho.
Vestido como el Gremio, México cayó 2-1 ante el conjunto helvético con tantos de René Bader y Charles Antenen; mientras que por el representativo nacional descontó Horacio Casarín, despidiéndose así de la justa Mundial.
La primera confusión
Si bien la Selección Mexicana, fue la primera que disputó un partido de Mundial en su totalidad con un uniforme prestado por un club, no fue el primer equipo nacional en hacerlo. Durante el Mundial de Italia 1934, Austria y Alemania se enfrentaron en el duelo por el tercer puesto del certamen, pero ambas escuadras presentaron sus clásicos uniformes con similitudes en color: camiseta blanca y pantalón negro. La única diferencia estaba en las medias: Las germanas tenían una franja blanca más ancha.
Previo al encuentro, ninguno de los dos equipos decidió cambiar su indumentaria, por lo que el juego comenzó así; sin embargo, debido a la confusión del público presente en el Stadio Giorgio Ascarelli de Nápoles, los austriacos pidieron al árbitro del encuentro, el italiano Albino Carraro, cambiar su uniforme por lo que decidieron portar las playeras celestes del conjunto local del Napoli, pero sólo lo hicieron para la segunda mitad del juego, mismo que terminaron perdiendo 3-2 ante los teutones.
Argentina de amarillo
Ocho años después de lo sucedido con la Selección Mexicana, se dio el tercer caso de un representativo, usando el uniforme de un club local en un Mundial.
Argentina se midió a Alemania en el primer día de actividades del torneo y sólo unas horas después del duelo inaugural entre Suecia y México que terminó con triunfo para los anfitriones por 3-0. La Albiceleste tuvo que modificar su indumentaria, ya que era muy similar a la del vigente campeón y, como el partido sería televisado, se requería un cambio en los uniformes.
De esta manera, el conjunto sudamericano tuvo que recurrir al uniforme del IFK Malmö. Con camisas en color amarillo y pantaloncillos y calcetas oscuras. El duelo terminó con triunfo para los entonces monarcas del mundo por 1-3.
Platini de Kimberley
Para el Mundial de 1978, el tema de los uniformes ya estaba reglamentado. Para evitar casos previos como los de Austria, México y Argentina, la FIFA ya había establecido previamente el color de los uniformes que portaría cada selección en los juegos de la Copa del Mundo.
Sin embargo, a un dirigente francés se le olvidó que para el tercer duelo del Grupo 1 entre los galos y Hungría, su selección debía vestir de azul y los húngaros de blanco, por lo que también se presentaron al duelo con playeras blancas.
Los Magiares les ofrecieron a Francia portar sus segundos uniformes, pero estos se negaron y buscaron comprar playeras en las calles de Mar del Plata; sin embargo, al ser domingo, no había establecimientos abiertos. La solución: el Club Kimberley prestó a los franceses las playeras de sus equipos juveniles y así es como el mundo vio a jugadores como Michel Platini con el jersey blanco con franjas verdes del club marplatense.