Lo que parecía el inicio de una nueva historia de amor terminó convirtiéndose en una amarga decepción para Edimar Rocha Martins, un albañil brasileño de 49 años, quien decidió recorrer aproximadamente 2 mil kilómetros para conocer personalmente a una mujer de la que se había enamorado por internet. Sin embargo, después de pasar 36 horas viajando en autobús y gastar todos sus ahorros, descubrió que la persona con la que esperaba comenzar una relación aparentemente no existía, pues su identidad habría sido fabricada mediante herramientas de inteligencia artificial.

La historia ocurrió en Brasil, donde Edimar, originario de Imperatriz, había comenzado a relacionarse a través de redes sociales con una supuesta granjera identificada como Jéssica Oliveira o Jéssica Fazendeira. El perfil de la mujer contaba con más de 300 mil seguidores en Instagram y mostraba una vida vinculada con el campo, algo que despertó el interés del trabajador, quien atravesaba un momento emocional complicado después de la reciente muerte de su madre y buscaba una nueva oportunidad para encontrar compañía y estabilidad.

Jéssica Fazendeira es la mujer creada con Inteligencia Artificial para engañar gente / Especial

¿Cómo comenzó el engaño que hizo viajar 2 mil kilómetros a un hombre?

De acuerdo con los reportes sobre el caso, Edimar conoció a la supuesta mujer mediante internet y comenzó a ilusionarse con la posibilidad de iniciar una relación sentimental. Las conversaciones y el contenido publicado en el perfil de Jéssica le hicieron creer que se trataba de una persona real, interesada en compartir una vida junto a él y ofrecerle una oportunidad para comenzar de nuevo.

Convencido de que había encontrado a alguien especial, el albañil decidió utilizar todos sus ahorros para viajar desde Imperatriz hasta Belo Horizonte, capital del estado brasileño de Minas Gerais, donde esperaba encontrarse finalmente con la mujer. El recorrido comenzó el 9 de octubre y representó un trayecto de aproximadamente 36 horas en autobús, durante las cuales mantuvo la ilusión de que al llegar podría conocer personalmente a quien consideraba el amor de su vida.

Sin embargo, la realidad fue completamente distinta a lo que había imaginado. Cuando llegó a Belo Horizonte el domingo 11 de octubre, Edimar comenzó a buscar a Jéssica en los lugares donde pensaba que podría encontrarla, pero ninguna de las personas a las que preguntó pudo ofrecerle información sobre su paradero.

Edimar Rocha Martins, un albañil brasileño de 49 años, fue engañado / Especial

¿Qué descubrió al buscar a su novia de internet?

La situación comenzó a resultar sospechosa cuando Edimar recorrió distintos puntos de la ciudad mostrando fotografías impresas de la supuesta granjera. Su intención era encontrar a alguien que pudiera reconocerla o indicarle dónde vivía, pero las respuestas fueron siempre negativas, hasta que empezó a comprender que posiblemente había sido víctima de un engaño.

“Ya había caminado por todos lados con varias fotos, mostrándolas y preguntando si alguien conocía a esa persona. Todos me decían que no, así que me sentí engañado”, contó el albañil a The Sun.

El hombre también resumió el motivo que lo había llevado a emprender semejante recorrido con una frase que refleja la ilusión que tenía antes de descubrir lo ocurrido: “Vine en busca de la felicidad”.

Según los reportes difundidos sobre su experiencia, Jéssica Fazendeira sería una identidad ficticia creada mediante inteligencia artificial, utilizada para construir la apariencia de una mujer real en redes sociales. No obstante, la información disponible no establece públicamente quién habría administrado ese perfil ni permite identificar a los responsables del presunto engaño.

El perfil de la mujer contaba con más de 300 mil seguidores en Instagram / Especial

Gastó todos sus ahorros y quedó varado en una ciudad desconocida

La decepción sentimental no fue el único problema que enfrentó Edimar. Después de realizar el largo viaje y descubrir que no podía localizar a la mujer, se quedó sin dinero para regresar a casa, ya que había destinado sus ahorros al traslado con la esperanza de comenzar una nueva etapa de su vida.

Sin familiares o conocidos que pudieran ayudarlo inmediatamente en Belo Horizonte, el trabajador tuvo que solicitar apoyo al servicio municipal de asistencia a migrantes, donde recibió alimentos, acceso a una ducha y orientación sobre los riesgos de los engaños digitales. Las autoridades también realizaron gestiones para proporcionarle un pasaje de autobús que le permitiera abandonar la ciudad.

Finalmente, Edimar decidió dirigirse hacia Tocantins, estado que también aparece vinculado con sus orígenes familiares. Su experiencia comenzó a difundirse en redes sociales y medios internacionales, donde generó reacciones por la manera en que una supuesta relación sentimental en internet pudo llevarlo a recorrer una distancia considerable y quedarse sin recursos económicos.