A la Diabla… y con boleto asegurado a la Serie de Zona. Con dos carreras de caballito en la novena entrada, los Diablos Rojos del México vencieron 4-2 a los Leones de Yucatán y quedaron a una sola victoria de concretar la barrida.
Incluso si ocurriera un milagro y los melenudos remontaran la serie, los Pingos ya tienen garantizado su lugar en la siguiente ronda al sumar tres triunfos, pues en caso de caer, avanzarían como el mejor perdedor.
En un duelo determinante, el pitcheo era la clave. Justin Courtney, por los Diablos, y Yoanner Negrín, por los Leones, se enfrascaron en un cerrado duelo desde la lomita, colgando tres ceros consecutivos. Fue hasta la cuarta entrada cuando los melenudos rompieron el silencio con un cuadrangular de dos carreras de Yangervis Solarte.

En la quinta alta, los Pingos comenzaron a fabricar su respuesta. Juan Carlos Gamboa recibió base por bolas, Carlos Sepúlveda conectó sencillo y 'El Haper' avanzó a segunda. Luego, Allen Córdoba rodó para out, moviendo al capitán a la antesala. La igualada se gestó con Robinson Canó, quien ya había negociado dos pasaportes, pero esta vez conectó una recta que salió hacia la lomita; Negrín no pudo retenerla y Gamboa aprovechó para timbrar.
El empate definitivo en ese momento llegó un episodio después, cuando Julián Ornelas recibió a su excompañero Ronnie Williams —ahora con los Leones— con un batazo que se voló la barda del jardín derecho.

Cuando parecía que el juego se iría a entradas extras, la ofensiva de Lorenzo Bundy volvió a responder. La de la ventaja llegó de caballito, cortesía del 'Haper'. El relevista Jake Sánchez subió a la lomita y, de inmediato, Juan Carlos Gamboa le conectó sencillo. Después vino el pasaporte intencional a Robinson Canó y, con José Marmolejos en turno, lo llevó al límite. Con la presión al máximo, el serpentinero mexicano otorgó otra base por bolas que empujó la carrera.
Sánchez fue sustituido, pero dejó la casa llena como herencia a Michael Feliz. El dominicano tampoco pudo con Carlos Pérez y permitió la segunda carrera de caballito. Fue hasta enfrentar a Rio Ruiz que logró salir del apuro, pero el daño ya estaba hecho.
