Luego de las declaraciones de Tom Brady, en las que se mostró en desacuerdo con el lío desatado por Donald Trump y en solidaridad con sus compañeros de profesión, salió a la luz el supuesto motivo real por el cual el mariscal de campo de los Patriots no acudió a la ceremonia que reunió al presidente estadounidense y al actual equipo Campeón de la NFL en abril pasado.
El rumor indica a algo extradeportivo y más allá de cuestiones políticas: los celos de Gisele Bündchen. Según dio a entender Anthony Scaramucci, exdirector de Comunicaciones de la Casa Blanca, la hermosa modelo brasileña habría visto en Ivanka Trump, hija del mandatario, una amenaza a su matrimonio.
“Creo que Gisele es posesiva y probablemente no quería que Tom estuviera ahí”, mencionó Scaramucci en entrevista con el portal ‘TMZ Sports’.
Las declaraciones de Anthony estarían sustentadas porque Brady conoce a Ivanka desde hace varios años y en segundo término por unas palabras de Trump en el lejano 2004, cuando el presidente mencionó que ellos “harían una buena combinación”.
De hecho, Tom Brady justificó su ausencia en la Casa Blanca para visitar a su madre, quien atravesaba dificultades de salud, lo que ahora suena a un buen pretexto para no hacer enojar a la sensual Bündchen.
En ese momento, la ausencia de Brady extrañó a la prensa internacional, ya que el QB había mostrado apoyo a Donald Trump, situación que ha cambiado.




