El francés del West Bromwich, Nicolás Anelka, remitió a la Federación inglesa de futbol (FA, en inglés) un escrito en el que niega los cargos que pesan sobre él por haber celebrado un gol con una "quenelle", un gesto que el organismo consideró racista.
"Nicolas Anelka ha respondido a los cargos en relación al incidente que ocurrió durante el partido entre el West Ham y el West Bromwich el pasado 28 de diciembre", informó en un comunicado la FA, que esta semana dio de plazo hasta este jueves para que el jugador presentara alegaciones.
"Le solicito a la FA que retire los cargos en mi contra", escribió Anelka en su página de Facebook. "Lo repito: no soy antisemita ni racista".
La Federación consideró que el gesto de Anelka, que hiciera popular en Francia el cómico Dieudonné M'bala M'bala, es "ofensivo, indecente, insultante e inapropiado", y anunció que el delantero se enfrenta a un mínimo de cinco partidos de sanción.
El West Bromwich, por su parte, anunció que "el club no hará más comentarios hasta que el proceso disciplinario que ha iniciado la Federación llegue a su conclusión".
La entidad, que vio como el patrocinador de sus camisetas renunciaba a renovar su contrato a raíz del gesto de Anelka, podría abrir una investigación propia una vez la FA tome una decisión sobre el comportamiento del jugador, de 34 años.
Anelka afirmó a través de las redes sociales que el gesto de la "quenelle" no debe interpretarse como un signo antisemita, sino como una forma de mostrarse "en contra del sistema".




