MARIO PALAFOX
Serán 4 mil aficionados los afortunados de convivir con Javier Hernández en la Universidad Anáhuac de Querétaro, donde recibirá la Medalla de la institución educativa.
Este reconocimiento se les da a líderes nacionales o extranjeros no egresados de la Universidad y que por sus logros profesionales, liderazgo académico, deportivo, empresarial o social les hace acreedores de ello.
Hernández confirmó su asistencia ayer por la noche, luego de que se supo que su abuela paterna murió. Javier estará unos minutos en la Universidad Anáhuac y después tendrá una convivencia con niños con cáncer con carácter de privado.
Los aficionados y estudiantes que se dieron cita tuvieron que pasar tres retenes, con policía estatal y seguridad privada, para ingresar a la cancha que inaugurará Chicharito.
El mecanismo para ingresar se dio mediante la Universidad, que pedía un registro previo y después daba una clave para recibir una pulsera distintiva para ingresar al evento.
Los afortunados tuvieron que esperar alrededor de hora y media para entrar, luego de una fila de autos que se extendía por un kilómetro aproximadamente; esto después de que el inmueble puso un primer retén para verificar que los aficionados o estudiantes tuvieran la pulsera.
Tras ello, había otro lugar para verificar u otorgar un pase de estacionamiento; por último, los fanáticos se formaron unos minutos más para ingresar a la cancha de la institución.
En la avenida de ingreso a la Universidad Anáhuac se podía observar a algunos aficionados, sobre todo mujeres que no tuvieron la opción de ingresar, por lo que esperan para observar la llegada de Javier Hernández.




