Fieldoo, el 'Facebook' de los futbolistas

Pjanic, jugador de la Roma, es el más famoso usuario de la red | AP |

MARIO MALFAVÓN

Al fin ha llegado el día en el que un jugador —llámese amateur o profesional— puede pasar de un club a otro usando únicamente el monitor de una computadora, dando el brinco como si se tratara de un videojuego a la vida real. Europa, cuna de vanguardias por antonomasia, es el epicentro de dicha revolución tecnológica.

Desde cualquier rincón del mundo y dentro de una sociedad globalizada, futbolistas y representantes ahora convergen en un mismo universo llamado Fieldoo, bautizado por algunos como el Facebook o el Linkedin del balompié.

Creada como una que conecta a más de 40 mil usuarios de 170 países —contando México— con intereses en este deporte, Fieldoo nació a partir del 2010,  año en el que Jure Doler, un mercadólogo eslovaco de 35 años, detectó un problema a partir de que las redes sociales comenzaron a brotar por el 2003.

"Un amigo me dijo: ‘quiero ser futbolista y promocionarme por Internet. ¿Cómo le hacemos? ¿Hago un video editando mis mejores jugadas y le adjunto mi currículum con descripciones mías? ¿Cómo haré para que lo vea la gente? ¿Dónde lo pongo?’ Era demasiado complicado, había que simplificarlo en un solo click”, dijo Doler en entrevista con RÉCORD.

Así es como germinó la idea del portal que, a decir de su cofundador, es una especie de "puente entre jugadores y agentes que no cuentan con tanta exposición mediática como otros”; un perfil que ha atraído entre un 60 y 70 por ciento de clientes europeos. El secundario lo componen los promotores.

 

 

En su mayoría, Fieldoo se dirige hacia personas de ambos sexos que practiquen balompié y sumen al menos 13 años: edad convenida en la mayoría de Occidente para que los niños saquen sus cuentas en redes sociales con supervisión de sus progenitores.

A través de ese gancho, el del despegue de la carrera hasta de un menor de edad, es que Fieldoo ha gozado de éxito, pues le ofrece posibilidades por igual a cualquiera que esté suscrito; aunque no por ello garantiza que cualquier persona forzosamente se transforme de un jugador de cáscaras y retas a uno profesional.

"Nace una base para una transferencia después de que el agente se pone un precio y le garantiza a un jugador que le encontrará equipo; que se haga depende de factores ajenos. Es un tema que pasan a manejar agente, futbolista y club si se cierra el acuerdo. Nosotros cobramos una comisión al representante sólo si sí realiza, únicamente somos intermediarios.

"Si se da el pase, agente y jugador van a las federaciones correspondientes a tramitar los papeles. Una federación no podría invalidar un pase porque sea por Internet, nunca se ha dado un caso así. Fieldoo nada más los conecta y las transferencias se hacen con las reglas de FIFA y las federaciones”, describió acerca de su funcionamiento.

 


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Eso sí, en la red social existen desde aquellas personas que le pegan a la pelota por diversión y, mientras tanto, se dedican a otras ocupaciones, llámese escuela o trabajo, hasta otros como, por ejemplo, el bosnio Miralem Pjanic, volante de la Roma y que se le colocó en la órbita de Real Madrid y Barcelona en este verano en el Viejo Continente.

"Hay riesgos, sí, existe gente mala, pero queremos una reputación buena y transparencia. Tenemos un equipo editorial que revisa que los perfiles sean de personas que de verdad quieren ser futbolistas. A los agentes, si dicen que son FIFA, se les revisa su licencia”, evaluó Doler de los pros y contras que implica una operación vía electrónica.

El motor de búsqueda del sistema de Fieldoo apenas arroja 34 resultados de futbolistas mexicanos, encabezados por Ricardo Navarro. Él es el único de todos que militó en la Primera División con Jaguares y Necaxa entre el 2006 y el 2008. Nuestro país, por ahora, es un mercado emergente en el que seguramente habrán millones interesados en relanzar su carrera frustrada.