REDACCIÓN RÉCORD
Tahití pasó a la historia de la Copa Confederaciones y de los torneos avalados por la FIFA en general, aunque no de la manera más honorable que pudiera existir.
Luego de cerrar su participación contra la ';Celeste';, el cuadro que se ostenta como el vigente campeón de Oceanía acabó con la moral por los suelos, al regresar a casa con la dolorosa marca de 24 goles encajados a lo largo del certamen realizado en Brasil.
Originarios de una pequeña isla al sur del Océano Pacífico, los tahitianos pasaron a los anales de los records negativos, ya que nunca antes ninguna otra selección había recibido tal cantidad de dianas en una justa oficial entre las mejores selecciones y jugadores del orbe, por abajo de las actuaciones Arabia Saudita en la Confederaciones de 1999 y Corea del Sur en la Copa del Mundo de 1954, ambas escuadras con 16 goles encajados cada una.
Nigeria, España y Uruguay se encargaron de empañar el debut de los apodados ';Toa Ito'; (Guerreros de Hierro), cuando le propinaron sendas goleadas en sus partidos de la justa que sirve como ensayo para la siguiente edición del Mundial en 2014, a realizarse en esas mismas tierras sudamericanas.
Los monarcas africanos le propinaron media docena de dianas a los oceánicos, en la primera fecha del Grupo B, luego del hat-trick firmado por Nnamdi Oduamadi, el doblete marcado por Uwa Echiejile y el autogol de Jonathan Tehau.
Por su parte, La Roja le propinó una goleada histórica a los polinésicos, al derrotarlos 10-0 en la segunda jornada de su sector en esta Copa. Fernando Torres anotó un póquer de dianas, David Villa hizo un triplete, David Silva marcó dos tantos y Juan Mata uno, para los campeones mundiales y de Europa, los cuales no tuvieron piedad contra los reyes oceánicos.
A manera de despedida de la Confederaciones, los charrúas no tuvieron que emplearse a fondo y con suplentes doblegó 8-0 a Tahití para avanzar a las Semifinales de la justa. Abel Hernández se descosió con cuatro anotaciones, mientras que Diego Pérez, Nicolás Lodeiro y Luis Suárez, quien firmó dos dianas, se encargaron de redondear la masacre histórica, para la selección ubicada en el puesto 138 en el ranking de la FIFA.
No obstante, el propio Jonathan Tehau hizo el primer y único tanto a favor de los tahitianos en la Confederaciones, que festejaron el hecho de no irse en blanco y como si hubieran ganado la Final de una Copa del Mundo, cuando los jugadores imitaron la acción de remar dentro de una balsa sobre el mar.
"Es cierto que cuando uno se clasifica a la Copa Confederaciones se da cuenta de la enorme dificultad, o la casi imposibilidad, de competir con equipos de tan alto nivel", comentó el timonel de Tahití, Eddie Etaeta, quien contó con sólo un futbolista profesional en su plantel: el delantero del club griego Panthrakikos, Marama Vahirua.
De hecho, los integrantes del combinado de Tahití parecían más que satisfechos por el simple hecho de compartir la cancha con la mejor escuadra de la Tierra, al colocarles collares decorados a los jugadores ibéricos, como parte de un regalo, antes del comienzo del partido disputado sobre el pasto del mítico Estadio Maracaná, en Río de Janeiro.




