Carlo Tavecchio, de 71 años, protagonista de la polémica por una frase racista sobre los futbolistas no comunitarios, fue elegido nuevo presidente de la Federación de Futbol italiana (FIGC) con el 63.3 por ciento de los consensos en la tercera votación.
El segundo candidato el ex jugador y vicepresidente de la FIGC, Demetrio Albertini se quedó con el 33.95 % de los votos.
El nuevo presidente de la Federación era hasta ahora presidente de la Liga Dilettanti, que engloba a equipos de futbol de aficionados, así como a los equipos del balompié femenino o de playa, entre otros.
Tavecchio se convierte en el nuevo presidente tras una dura batalla entre los equipos que le apoyaban y los que preferían a Albertini, así como precedido de la polémica después de que pronunciara una frase racista durante el discurso con el que anunciaba su candidatura el pasado 25 de julio.
"Inglaterra estudia si los futbolistas que llegan al país cumplen con la profesionalidad necesaria para poder jugar. Aquí, en cambio, llega un 'Opti Poba' (nombre hipotético africano) que antes comía plátanos y ahora juega de titular en el Lazio", fue la frase de Tavecchio.
Aunque el nuevo presidente del Calcio italiano pidió perdón, después volvió a causar polémica al asegurar que le habían tratado peor que al "asesino de Kennedy".
Tras estas polémicas, nueve equipos de la Serie A, entre ellos el Juventus y Roma, habían pedido incluso la retirada de ambos candidatos y la asignación de un comisario extraordinario.
Una de las principales labores de Tavecchio al frente de la Federación será encontrar un seleccionador nacional.




