Latorre recuerda cómo eliminó al América en 1999

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MÓNICA OCAMPO

Diego Latorre tuvo un paso efímero por Cruz Azul, pero en los pocos partidos que disputó en el Invierno 99 dejó constancia de su calidad. La mejor prueba de ellos fue el gol que consiguió en la Semifinal de este torneo, cuando anotó el gol que eliminó al América y le dio el pase a La Máquina a la Final, que a la postre perderían ante el Pachuca.

El habilidoso argentino, en charla telefónica con RÉCORD desde su país natal, aún no encuentra una explicación clara que le ayude a definir cómo logró anotar ese gol al América, pues tenía una lesión que le impedía rendir al ciento por ciento.

"Tenía un desgarre y por eso estaba en la banca. Cruz Azul tenía un hombre menos, así que en el entretiempo me infiltré porque quería jugar. No sé qué paso, sólo recuerdo que al primer toque metí el balón con la cabeza. Nunca pensé lograr eso a 20 minutos de que terminara el partido”, comentó .

Después de ese gol, por más que trataron de levantarse, todo fue inútil para las Águilas, que quedaron tendidas en el Estadio Azteca. Cada segundo determina el grado de espectacularidad de cada partido, y donde un descuido o exceso de confianza influyen antes del silbatazo inicial.

"Nadie hubiera pensado que Cruz Azul podía ganarle al América tras quedarse con diez hombres”, insiste.

Latorre reitera que un Clásico Joven debe jugarlo un "futbolista maduro”, que no se intimide ante estos partidos donde la presión y responsabilidad es muy amplia.

"La importancia de un partido como estos no debe ganarle a los jugadores. No se pueden poner nerviosos porque entonces no jugarán con calma e inteligencia. Se necesita siempre gente de experiencia”, asegura.

A pesar de que sólo estuvo seis meses con Cruz Azul, explica que ese gol en la Semifinal no sólo le dio la oportunidad de apoyar a su equipo, sino también, le permitió completar la tercia de goles que le metió al América.

"Fueron partidos inolvidables, en poco tiempo (un año) logré anotarle tres goles al América. Eso demuestra mi suerte como jugador”, recuerda Diego, quien asegura que los números y las estadísticas son un cliché recurrente al momento de hablar del Clásico Joven, pues uno de los partidos que genera tan alto porcentaje de expectativas puede llegar a ser "impredecible”.

Para el ex delantero, ése es el ingrediente que caracteriza a los encuentros que aportan nuevas historias al futbol mexicano, en los cuales ningún pronóstico ni antecedente es válido, "pues nunca se sabe qué sucederá”.

"Todo es impredecible. Todo lo que uno pueda o quiera decir no sirve. El futbol tiene tantos imponderables que nunca nada está escrito. En efecto, en estos encuentros tal parece que la lógica simplemente no existe, pues los antecedentes "no pesan en la balanza del partido.

"Creo que en ocasiones el marcador pude abrirse desde los primeros minutos o simplemente juegan con respeto para no perder. No se puede anticipar. Por más que uno quiera saber de futbol o quiera impresionar con los conocimientos, simplemente no se puede”, señala el ‘Gambetita’, quien actualmente narra partidos en Argentina.