Basanta quiere una estrella internacional

| CÉSAR VICUÑA

BRENDA GRACIANO

La actual edición del Monterrey ha marcado ya una época dorada en la historia de la institución, pero el hambre de triunfo no para… y es que a decir de José María Basanta, el objetivo para el próximo año es una nueva estrella, pero esta vez a nivel internacional.

"El primer objetivo que tenemos a la vista es la Concachampions, aparte es a nivel internacional y el club (Monterrey) necesita de un torneo de esa jerarquía, así que la vamos a tomar como tal y vamos a intentar levantar la copa ahí también”, dijo el Chema.

El héroe rayado, que anotó el segundo gol en la Final de Vuelta –el cual le dio la ventaja en el marcador global al Monterrey-, comentó que un título a nivel internacional es lo que la institución y la gente de esta ciudad se merecen.

"Es una estrella internacional que el club se merece, estamos cerca, hay que ilusionarnos, hay que hacer una buena pretemporada, lo que más se pueda tratar de agarrar ritmo, empezar bien en las primeras fechas en el torneo local, y en febrero ya nos toca ese torneo que va a ser muy importante para nosotros”, expresó el zaguero.

Basanta, quien fue el capitán albiazul en el partido del domingo pasado, reveló que no pudo dormir tras el encuentro decisivo ante Santos Laguna, argumentando que al acostarse, todos los recuerdos iban a su cabeza y lo hacían darse cuenta de la magnitud de lo que había ganado.

"No dormí, sinceramente no dormí, me acostaba ponía la cabeza en la almohada y recordaba todos esos momentos, y empiezas a caer (en la cuenta), a sentir todo el esfuerzo que uno hace y culmina con levantar la Copa.

"Si sueñas una tarde perfecta nunca la sueñas de esa manera porque fue muy perfecta, fue ideal”, apuntó el defensa.

Basanta comentó que el día y las circunstancias que se dieron a lo largo del partido salieron inclusive mejor que como pudo haberlas soñado alguna vez, pues sumado a que el equipo cerró en casa sin gol en más de 180 minutos, fue él el artífice de la voltereta albiazul.

"Más no puedo pedir, si uno soñaba con ese día, la verdad, que tan redondito no podía salir, fue muy lindo, muy satisfactorio, muy emocionante para mí y para mi familia que estaba apoyándome desde la tribuna”, finalizó el argentino.