Alebrijes reviven la pasión futbolística en Oaxaca

Aficionados en el Estadio Benito Juárez | MEXSPORT |

LUIS SALAZAR

En Oaxaca se vive un ambiente de futbol del cual ya no se acordaban. Desde la desaparición de los Chapulineros, los Alebrijes son el primer equipo que fue creado para tener un arraigo en el estado y echar raíces.

En el estadio Benito Juárez de la ciudad de Oaxaca, la porra La Mezkalera canta todo el partido; en el resto del inmueble, unos fanáticos que apoyan sin importar el marcador y, en la cancha, un equipo que en el Ascenso MX son los líderes y en la Copa MX fueron los mejores en la fase de grupos.

Los fanáticos llegan al estadio apenas minutos antes del juego ante Mérida, en los Cuartos de Final del torneo de copa. El escaso tránsito vehicular en la ciudad les permite darse ese lujo. El sol empieza a ocultarse. Sólo se escucha música local.

En la ciudad, el tema Alebrijes es plática obligada. Muchos ciudadanos no conocen los detalles del equipo, pero saben que van de líderes y eso les emociona. Además, agradecen que el club haya tomado las costumbres locales: el mote de Alebrijes, el logo con un chapulín y el color naranja, que distingue al Instituto Tecnológico de Oaxaca.

Durante el juego, cada jugada de su equipo es aplaudida por los aficionados, debido a que no se necesita tener una amplia tradición futbolística para apreciar el esfuerzo. El gol a favor se festeja, el gol del contrario se sufre.

El futbol profesional ha regresado al estado sureño. La franquicia es otra, es nueva y no tiene historia; su equipo no ha ganado algún título todavía, pero nada les impide a los oaxaqueños soñar con que los Alebrijes son de Oaxaca y se quedarán ahí para ser campeones.