Calero quiere poner en alto al Pachuca y a México

| ENRIQUE TERRAZAS

ÁLVARO CRUZ

Miguel Calero se topó ante una nueva oportunidad de lograr el título que  en dos ocasiones se le ha negado. El colombiano, quien es el alma del  Pachuca, disputará su tercer Mundial de Clubes, y lo hará con el  compromiso de representar a México y la obligación de motivar a sus  compañeros en la cancha porque asume con gusto el papel de líder.
 
"Lógicamente como capitán, como líder, como referente, me gusta actuar  así, me gusta brindarle cosas buenas a la gente de Pachuca y México,  respeto mi trabajo, mi institución y sobre todo tengo un gran respeto a  un país que me ha dado trabajo y oportunidad de crecer a nivel  deportivo. Queremos hacer una buena presentación, ojalá lleguemos a ser  campeones, sabemos que es difícil pero podemos hacer un gran esfuerzo,  todo es posible y trataremos de dejar en alto el nombre de México".
 
Si bien aún faltan unas semanas para que termine el año, Calero ya tiene  un deseo que sueña le sea cumplido, ser campeón del Mundo con el  Pachuca: "La ilusión que tenemos todos, la gente y nosotros, el hincha  del futbol quiere que Pachuca destaque en el Mundial,  podemos dar un  paso importante".
 
La experiencia de haber jugado ya un par de veces este torneo le ha dado  al plantel Tuzo la posibilidad de analizar errores cometidos en el  pasado para ya no repetirlos en esta ocasión, y es que Miguel Calero  reconoce que aún tiene la amargura del recuerdo de su participación en  el 2007 cuando considera que pudieron haber hecho un mejor papel.
 
"Está el sin sabor de saber que pudimos hacer algo más ,  desafortunadamente no se pudo, pero afortunadamente tenemos la  oportunidad  de demostrar por qué somos el equipo de México".
 
Por eso, el arquero anticipa que Pachuca no puede permitirse perder el  primer encuentro pues la eliminación sería inmediata y el regreso a casa  inevitable, lo cual no está en planes.
 
"Tenemos un buen equipo, lógicamente en esto no nos podemos confiar,  creo que Pachuca debe concientizarse y mentalizarse de que puede dar un  paso importante, lo vamos a lograr, hay que evaluar la importancia del  compromiso con México, Pachuca y nosotros mismos. Estamos cerca de hacer  historia y esta es una buena oportunidad para eso.
 
Debido a eso, Calero no se pone límites ni piensa en dificultades, su  mentalidad es la de un ganador: "Dificultades siempre vamos a tener,   los rivales, las canchas, los árbitros, pero si queremos trascender a  nivel mundial tenemos que hacer caso omiso a todo eso".
 
El símbolo tuzo disfruta como el primer día este tipo de retos, y aunque  en diversas ocasiones ya se ha especulado sobre un posible retiro, no  habla del tema, sólo sueña con un buen papel en el Mundial de Clubes, ya  después tendrá tiempo para analizar su futuro.
 
"Quiero salud y trabajo, después que venga lo que Dios quiera, si tengo  eso me tengo que dar por bien servido."